Presione aqui para ver el pronóstico meteorológico de Montevideo

La polémica que se viene
Surge visión crítica sobre
la investigación tecnológica
en la Universidad de la República

Documentos de Julia Massera y María Grompone

Desde la academia hace varios meses se vienen dando fuertes señales de la preocupación  de muchos de sus integrantes, por el rol que tiene o debiera tener la mayor Casa de Estudio, en el procesamiento, investigación  y generación de actividad científica y tecnológica vinculada al desarrollo económico y productivo del país.

 

Los eminentes cambios gubernamentales al más alto nivel del país, parecen incidir  en las motivaciones y estímulos para la creación de diversos escenarios de intercambio y reflexión  previstos para los próximas semanas.

 

Uno de estos eventos con particular jerarquía,  es el que se proponen  realizar desde la facultad de Sociología  y  al que han llamado “Cadenas de valores y educación tecnológica en Uruguay”.

 

Coordinados por la socióloga Julia Massera, los organizadores manifiestan que  “Realizamos esta reflexión a partir de nuestro trabajo académico, en un contexto marcado por la reiterada expresión popular de voluntad de cambio en las políticas de Estado (...) La actividad tiene como objetivo reunir universitarios y actores gubernamentales, del sector productivo y del sector educativo interesados en el diseño de política industrial y tecnológica.”

 

Demostrando que su relevamiento no es una  tarea reciente advierten que

los problemas críticos de desarrollo que hemos identificado en el sistema productivo y en el sistema educativo uruguayo” son muy significativos.

 

La rica y abundante documentación que los académicos colocarán en manos de los panelistas asombra por su extremo contenido critico para con la propia Universidad  y otras instituciones  de la enseñanza.  “La educación y, especialmente la educación y la investigación tecnológica, prácticamente no son hasta el presente objetos de investigación científica “ Preguntándose;

¿Cómo mejorar la educación si no es un campo de investigación y creación científica? .

 

El enclaustramiento de los estudiantes, el muy bajo o inexistente compromiso con la sociedad y con el trabajo desde los cursos, es fuente de frustración para los jóvenes (y de estímulo al egoísmo individualista), al mismo tiempo que la sociedad se pierde la oportunidad de crecer con ellos.

 

¿Cómo formar profesores si su formación está separada de una práctica investigativa y los profesores de los institutos de formación docente no son investigadores?”

 

Interrelacionando los problemas de enseñanza y tecnología identificados, se menciona que: “históricamente y hasta el presente, en Uruguay se pueden obtener rentas sin participar en su producción. En contrapartida, los interesados en basar sus ingresos en la producción y en la innovación tienen dificultades para existir y crecer dentro del país. La inversión, tanto multinacional como nacional, es escasa y, salvo excepciones que confirman la regla, se orienta a la búsqueda de rentas”

 

Luego ampliando el análisis se afirma “Con la rara excepción de las empresas que tienen la innovación como estrategia, que producen conocimiento en el propio proceso de trabajo, en Uruguay el conocimiento científico-tecnológico ingresa a la unidad productiva principalmente bajo la forma de adquisición de equipamientos y know how importado”. El documento subraya que “Son raras las empresas que tienen la innovación como negocio.  Destacando como excepciones  “la industria del software y la  vinícola.”

 

Yendo al proceso histórico de la educación uruguaya afirman “el sistema educativo surge de una acción de separación - laicización, autonomización - en relación a la economía y a la sociedad, operada desde el Estado, normalmente asumida como propia por las instituciones así creadas.

 

Esta operación es parte esencial de la creación del Estado capitalista....”  el análisis verifica que la patología  de fraccionamiento  se da dentro del propio estado “las empresas públicas, que tienen a su cargo las cuestiones de energía, telecomunicaciones, agua, etc. dependen de la OPP, nada tienen que ver con el Ministerio de Industrias y así sucesivamente. La política educativa, científica y tecnológica está formalmente separada de las instituciones que tratan de producción...”.

 

Mostrando la gravedad del actual “statu quo” la investigación concluye “Tenemos un sistema educativo y de ciencia y tecnología ajeno al mundo de la producción. Por lo mismo, resulta ser un sistema adaptado a las orientaciones de la inversión y a la forma que adquiere la organización industrial antes referidas, que no son, precisamente de desarrollo. Las unidades económicas no demandan otro tipo de relación. No lo necesitan para los fines del negocio. Es más, una intervención científica pondría en riesgo el negocio, entre otras cosas, al ponerlo en evidencia como un obstáculo al desarrollo. En ese sentido, la separación (y la autonomía entendida como separación) es una garantía de que la ciencia no va a ingresar al negocio”.

 

El encuadre de varios de los documentos  que dan base a este seminario o evento de la Facultad de Sociología  salen del tono más frecuente practicado por la academia uruguaya en el último periodo. De hecho los materiales expuestos observan muy críticamente la dirección y las prioridades llevada adelante por las autoridades  académicas en el campo de la investigación de ciencia y tecnología.

 

En uno de estos documentos la investigadora  María Grompone manifiesta: “La estructura de investigación por grandes áreas cognitivas dentro de la Universidad de la Republica muestra un papel poco importante del área tecnológica (menor del 15% del conjunto universitario), ya sea evaluado por el número de grupos de investigación o por el número de propuestas de proyectos de investigación.

 

En la tabla siguiente se encuentra la distribución de los grupos de investigación según áreas del conocimiento, de acuerdo al documento de CSIC (año 2003) .

 

 

Área

Cantidad de grupos

% de grupos

Agraria

37

10.3

Básica

129

35.9

Salud

41

11.4

Social

98

27.3

Tecnológica

54

15.0

TOTAL

359

100

 

De la tabla anterior se deduce la baja incidencia del área tecnológica dentro de la estructura de investigación de la Universidad de la República, en la cual hay un claro predominio de la investigación básica y de la social (las que suman un 63.2% del total de los grupos de investigación).” 

(...) Si bien la Universidad realiza tareas de investigación, financiadas a través de la Comisión Sectorial de Investigación Científica (CSIC), éstas están poco orientadas hacia el área tecnológica. No se manifiesta, desde ese punto de vista, una clara política de apoyo a ella.  

El documento al vincular el papel que podría  tener otro tipo de orientación en la investigación tecnológica aplicada a la innovación industrial especialmente a la  industria manufacturada observa que actualmente “Hay un divorcio entre lo que hace la Universidad de la República en materia tecnológica y lo que recibe la industria manufacturera de ella para sus actividades de  innovación. Esto también se traduce en el bajo interés de la industria manufacturera del Uruguay por vincularse con los Centros Académicos para realizar verdaderas actividades de innovación”. 

A continuación el estudio aborda uno de los temas reiteradamente discutidos dentro y fuera de la universidad, la inversión que hace el estado uruguayo en sueldos académicos e inversiones  en investigación y su productividad. 

  • “Ya se utilizó aproximadamente 1 millón de dólares para beneficiar a unos 180 investigadores con un sobresueldo (durante 3 años), en base al llamado Fondo Nacional de Investigadores (FNI). En estos momentos está siendo adjudicado  otro similar, por un monto global también del orden de 1 millón de dólares. 

  • La DINACYT tiene un Programa de Desarrollo Tecnológico (PDT) que en esta última fase, cubre los siguientes montos totales (provenientes del BID con contrapartida nacional): Subprograma I con 11 millones de dólares, Subprograma II con 12.2 millones de dólares y Subprograma III con 4 millones de dólares.  

  • La Comisión Sectorial de Investigación Científica (CSIC) de la Universidad tiene programas de financiamiento de proyectos: Programa de Vinculación con el Sector Productivo (por ejemplo, Proyectos de Investigación de iniciativa universitaria dirigidos a fomentar el relacionamiento de la Universidad con sectores y actividades productivas nacionales), Proyectos de I+D, Proyectos de iniciación a la investigación, etc.  

  • Hay otras varias fuentes de financiación nacionales y extranjeras. 

  • Son muy pocas las empresas de la industria manufacturera nacional que realizaron actividades de innovación en Investigación y Desarrollo y, también, muy pocas las que recurrieron a la Universidad de la República y a otros Centros Tecnológicos para ello.

Cuando se piensa en un futuro Uruguay productivo se plantean varias interrogantes: ¿Para quién y para qué se gastaron esos millones de dólares en investigación? ¿Los trabajos realizados tuvieron alguna repercusión nacional, más allá de que dieran lugar a una publicación internacional o a una presentación en un Congreso? ¿Es éste el camino que debe seguir transitando la investigación en el Uruguay? ¿Cómo hacer para que el dinero invertido redunde efectivamente en innovaciones y colabore para lograr un país productivo con justicia social?” 

Estos investigadores no  solo han observado críticamente el carácter de la investigación  científica y tecnológica llevada adelante por la máxima casa de estudios terciarios sino que también  desde los documentos  de base de esta “discusión” proponen la creación de la carrera de tecnólogo de nivel terciario”.

En su argumentación constatan que “ en Uruguay no hay carreras terciarias ni universitarias desarrolladas en función de cadenas de valor”(...) Los egresados de estas carreras tecnológicas en diferentes opciones tendrán una formación general de la cadena  productiva en la que se especializaron” y hablan por ejemplo de la formación de “ Tecnólogos en alimentos” con los cuales se podría crear “un polo alimentario o instituto politécnico en alimentos.” Advierten que para el inicio de alguna de estas carreras como por ejemplo las de Enología, Lácteos, Frutas, y Verduras ya se cuenta con una “infraestructura básica” existente colocando como referencias el LATU. La escuela de Panaderos, el INIA, La Estanzuela, entre otros establecimientos existentes.  Resaltando la importancia de lograr la “cooperación de las empresas involucradas” entre ellas  bodegas, queserías, CONAPROLE y  Frigoríficos. 

Varios académicos de fuera del ámbito de la Facultad de Sociología consultados por  La ONDA digital, manifestaron no querer abrir juicios, prefiriendo pronunciarse luego de que se realice el evento, al que se anuncia concurrirá el rector Rafael Guarga.  Dijeron conocer estos documentos  o parcialmente algunos de ellos, pero observando las dificultad  que  a veces se da en el medio académico sobre la transversalidad de la información surgida dentro del mismo organismo universitario.   

Estos hechos  surgen simultáneamente a las manifestaciones  de varios observadores del quehacer universitario que han  expresado lo alejado  que ha estado el Claustro y Rectorado de la Universidad de la Republica  del proceso de transición gubernamental, siendo una de las pocas instituciones  que no ha mantenido ninguna reunión publica con el presidente electo Dr. Tabaré Vazquez.

Otros eventos o documentos vinculantes:
http://www.uruguay.com/LaOnda/LaOnda/202/A1.htm
http://stec.fcien.edu.uy/
http://www.uruguay.com/LaOnda/LaOnda/214/Ciencia1.htm

LA ONDA® DIGITAL


Contáctenos

Archivo

Números anteriores

Reportajes

Documentos

Recetas de Cocina

Marquesinas


Un portal para y por uruguayos
URUGUAY.COM

© Copyright 
Revista
LA ONDA digital