Cómo reconstruir la credibilidad política
Geopolítica y geoadministración
por el profesor Bernardo Quagliotti de Bellis

El objetivo originario de la geopolítica.

“La Geopolítica analiza las relaciones y valor actual y potencial de los hechos geográficos a la luz de la política internacional en todas sus fases, del pasado, presente y futuro del planeta. Aun los estudios relativos a países determinados tienen en vista principalmente esa relación exterior. La mira del investigador o del estudioso está centrada en loa problemas relativos a la defensa nacional  y a las recíprocas influencias, positivas o negativas de los espacios exteriores de actual o potencial significación a favor o en contra de los intereses, objetivos, grado de independencia o autonomía, etc., y aun con respecto a la misma existencia nacional en la prospectiva del respectivo país bajo análisis. ()Rodríguez Arias)

 

Todo lo expresado anteriormente  -en líneas generales-  es lo que Uruguay no obviado al no calibrar  en  su   verdadero  alcance, su posición geográfica, el movimiento de sus vecinos en la región del Cono Sur y más allá,  del continente y del mundo. Uruguay vive con el ritmo lento y atrasado. ¿Dónde están los planes de acondicionamiento territorial, de descentralización industrial, de adecuación de servicios a favor de la región, y otros ítems que se le han presentado y presentan como favorables en el mundo globalizado?

           

La ubicación y la distribución geográfica de materias primas, tierras de labranza, ganadería, minerales, pesca y, últimamente de centros tecnológicos de avanzada, han sido y son uno de los temas más discutidos en la especulación geopolítica de la región sudamericana.

            Actualmente, con mayor sofisticación y penetración que en épocas anteriores, la Geopolítica incursiona en el campo de la prospectiva científica, incluyendo entre sus temas favoritos las variaciones y el control del clima en el globo terráqueo, las bases estratégicas de los recursos  potenciales para la industria y la energía  de mundo del futuro ; los avanzados medios de transporte y sistemas de comunicaciones para intimidar más a los países del continente;  las técnicas de la acción sicológica favorecidas por los actuales desbordes de fronteras,  como ser el dominio de los espacios aéreos e interestelares.

           

En síntesis, debe tener en cuenta que  la preocupación y el objetivo fundamental en  relación  directa  al manejo autonómico y eficiente del propio espacio nacional..

 

Propósito de la geoadministración

“Por su parte, la Geoadministración pretende llenar un vacío y contribuir a mejorar la capacidad de acción del funcionario público , del estadista, para ayudarle a descargar integralmente su responsabilidad gerencial en el manejo de los negocios del Estado; es decir: la atención de los intereses, los bienes y recursos de los pueblos y espacios a su cuidado” ( Rodríguez Arias).

 

Esta nueva disciplina aparece, ante todo, como un modo que  debería en Uruguay, aplicar  la Oficina de Planeamiento y Presupuesto que no la tiene registrada en su agenda de trabajo; o bien la débilmente operativa de la  Oficina de Servicio Civil . Se trata de un método para trabajar, guiar y facilitar la formación de una mentalidad y actitud más adecuada, de funcionarios y líderes políticos, que produzca la más amplia y profunda percepción de las realidades actuales y las posibilidades del porvenir en el manejo de los intereses públicos del país.

 

En una palabra: una lucha contra la  nefasta burocracia que en Uruguay abunda, sobra y desespera. Además, la Geoadministración, a más de permitir ver y pensar con el propósito  de dar el  debido valor a los valores actuales, , simultáneamente contemporiza   los viejos pilares de las ciencias sociales y políticas con   el objetivo de contribuir a la solución del fracaso al cual asistimos respecto a la insuficiencia o mal manejo  de la administración pública; al debilitamiento, subestimación y cuasi decadencia en algunos campos del derecho o de las instituciones que deben aplicarlo; a las limitaciones que se le da a la geografía nacional y, en proyección, a la regional y mundial, que debieran ser analizadas y valoradas con profunda claridad y total comprensión en este mundo tan pequeño e interdependiente.

           

Como caso lamentable la reciente publicación del atlas escolar para 6 º año por la Dirección de Enseñanza de Brasil (San Pablo) con respecto a las ubicaciones y toponimia de Uruguay-Paraguay y Bolivia); o bien el atlas chileno aprobado por  el Ministerio de Educación de Chile respecto  a la soberanía pretendida en la Patagonia argentina.

           

En síntesis, el objetivo  de la Geoadministración es servir como instrumento educacional para la administración pública , pues el mérito de ambas disciplinas  -Geopolítica y Geoadministración-  es crear y fortalecer una visión global del país  -en este caso hablamos de Uruguay-  en las mentes de los ciudadanos, creando motivaciones y responsabilidades de profundo arraigo y no meramente formales o de política electoral de menor grado.

 

Es necesario y fundamental dar nueva importancia a la enseñanza jurídica y moral junto al conocimiento de la Historia y la Geografía, con el fin de fortalecer la filosofía que sustenta y dirige  -o debe dirigir-   lo esencial de la actividad social, cultural, y administrativa de cualquier gobierno.

 

La verdad es que en el caso de Uruguay  -como en otros- la ignorancia de las causas frustra los afectos, al decir de Bacon.

 

El caso Uruguay

Basta mirar el mapa de Uruguay, inserto en la cuenca del Plata, para  descubrir numerosas relaciones posibles y deseables en términos de progreso, de integración interna y regional. Cuando digo “descubrir”, no me refiero al resultado de una acción casual ni a un simple juego de pasatiempo.

           

De más está decir que en los países en vías de desarrollo  -como Uruguay-  el mapa muestra varios  problemas aparentemente sin significado, o cuyo significado se ignora hasta este momento, como es el caso  -para citar uno muy importante-  la construcción de un puerto en aguas profundas en Rocha que espera desde hace más de un siglo, sin tener en cuenta que la región platense lo necesita para acompasar la fortaleza  del avance de la nueva tecnología en el transporte marítimo.

           

El 21 de noviembre de 2007, en conferencia,  que luego se publicara en GEOSUR en enero-febrero 2008, consideré que es fundamental en Uruguay pensar un nuevo país, tomando muy en cuenta que la humanidad atraviesa otra de sus cíclicas e interminables grandes etapas de transición. El tema se centra en esforzarse en comprender que el desarrollo de las fuerzas productivas, el conocimiento, la concentración de capitales,  como el desplazamiento de los centros mundiales de poder, desafían a la humanidad toda,  a tomar medidas para preservar entornos de supervivencia.

           

Y recordaba  -hoy lo reitero-  el artículo del Dr. Carlos Quijano quien en 1957  -hace 51 años-  desde su semanario Marcha sostuvo:”Los pueblos chicos tienden a desaparecer. Ya de una manera desembozada, ya de una manera hipócrita. O se los absorbe  o se los mediatiza. Una política inteligente debería buscar, con sentido realista, una integración voluntariamente consentida que salvare lo propio y limpio de cada pago, en lugar de esperar, sumisa y resignadamente entre el chisporroteo de los floripondios, la servidumbre por otros impuesta. Y finalizaba su artículo: “Algo de esto miramos todos los días auque no lo veamos”.

 

Breves conclusiones

La Geopolítica y la Geoadministración, son disciplinas  - que si bien no se dictan cursos en ninguna Universidad del Uruguay, ni en las particulares,  ni en el Instituto Artigas del Ministerio de Relaciones Exteriores de donde deben salir bien preparados los representantes de este Uruguay que viene buscando el   protagonismo que en ciertos momentos de su historia los tuvo,  e lógico y sabio reconocer que . Geopolítica y Geoadministración, conducen a PENSAR EL PAÍS,  y que en el caso de Uruguay deben  conducir  - entre muchas cosas que han están rezagadas- a  resolver el desequilibrio socio-económico-cultural que secularmente se manifiesta secularmente  en el centralismo de Montevideo ante el “Uruguay profundo”.

 

Una ciudad que crece alrededor de playas de contenedores.  Aunque duela reconocer, la política nacional ha sido y sigue siendo indiferente con su territorio interior.

           

Cuando se habla tanto y tanto de la REFORMA DEL ESTADO, ésta conlleva a  planificar con prudente cordura las líneas de un   futuro “aggionardo” o futuros posibles;  con una visión nacionalista-integracionista, ordenando su territorio e insertándolo en la región a la cual pertenece geográfica e históricamente. En realidad, Uruguay día a día sigue siendo ignorado por sus pares.

 

Una antigua fórmula surgida en ciertos países europeos a finales del siglo XIX y practicada en el siglo XX, indicaba PENSAR GLOBALMENTE Y ACTUAR LOCALMENTE , lo que permitió la formación del actual gran espacio europeo, renovando y consolidando nuevas formas de relación inter-pares.

 

Geopolítica y Geoadministracóon facilitarían a los países iberoamericanos   -donde sus gobiernos  siguen intentando sistemas de integración que finalmente no sólo sirvan para saciar ineficaces  burocracias y que participantes figurar en fronteras con sonrientes sonrisas- - permitirían  -decía-  a desechar antiguos esquemas parroquiales, y poder  comprender los beneficios que proporciona un cambio racional de actitudes

           

La lamentable crisis financiera internacional actual; las luchas internas por conquistar el poder nacional que se desarrollan en algunos escenarios políticos iberoamericanos, (Argentina para citar un caso muy visible);  la pérdida acelerada de los valores morales junto con los atrasos educacionales,. las crecientes olas de delincuencia; el crecimiento de la pobreza y la indigencia y el aumento del desempleo;  “los niños de la calle; el crecimiento  desmedido y “sin careta” de la corrupción a todo nivel; vienen indicando que Iberoamérica como “civilización emergente”   -salvo algunas excepciones-  mantiene la  secular interrogante sobre su futuro.

           

Como estableció Pope Atkins en su libro “América Latina en sistema  internacional” : ¿Forman los 27 Estados independientes en la región, una entidad coherente para su estudio? O, ¿América Latina no es más que una conveniente expresión geográfica?

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