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Informe
especial: La Situación de los Refugiados en el Mundo Cincuenta
años de Acción Humanitaria de ACNUR
¿Cuántos
son y cuánto cuestan?
El número de
solicitantes de asilo en los países desarrollados continuará en
aumento si no se toman más medidas en cuanto a las causas de los
conflictos y para ayudar a millones de personas desplazadas dentro
de sus propias regiones, alertó el organismo de refugiados de la
ONU en su último informe.
"La Situación
de los Refugiados en el Mundo: Cincuenta años de Acción
Humanitaria" ofrece un panorama histórico de los movimientos
de refugiados a lo largo de las cinco décadas pasadas y examina
la evolución de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones
Unidas para los Refugiados (ACNUR), a lo largo de los últimos 50
años, en un mundo cada vez más renuente a mantener sus puertas
abiertas a los desplazados.
El informe también
ofrece una visión sobre la política de la acción humanitaria
internacional. Describe el contexto político y social en el cual
las personas fueron obligadas a abandonar su hogar, así como la
política de la respuesta internacional. También presenta algunos
de los temas más polémicos asociados con la protección del
refugiado, incluyendo la militarización de los campos de
refugiados, la intervención militar e instancias de repatriación
forzosa.
Establecido por la
Asamblea General de la ONU en diciembre de 1950, el ACNUR comenzó
a trabajar, con un staff de 33 personas y un presupuesto de sólo
$300.000. Se le otorgó un mandato inicial de tres años para
reasentar a alrededor de 1 millón de refugiados después de la
Segunda Guerra Mundial, suponiendo que luego su trabajo
finalizaría. Por el contrario, la verdadera explosión de estas
crisis ha llevado a la renovación de su mandato cada 5 años.
Hoy, a cincuenta años de su creación, el ACNUR todavía no tiene
un mandato permanente quizá porque la humanidad no ha querido
formalmente renunciar a la esperanza de que algún día
desaparezca el problema de los refugiados. 5000 empleados de esta
Organización con Sede en Ginebra, trabajan en más de 120
países, asistiendo a 22.3 millones de refugiados, solicitantes de
asilo, desplazados internos y refugiados recientemente retornados
a su país de origen. Su presupuesto asciende a $1 billón anual.
La Alta Comisionada
Sadako Ogata afirma en el informe que el 50 aniversario del ACNUR
no es causa de celebración. En cambio, su duración es un reflejo
del continuo fracaso de la comunidad internacional para prevenir
el prejuicio, la persecución, la pobreza y otras causas de los
conflictos y desplazamientos.
Los puntos más
sobresalientes del informe incluyen:
- La acción
humanitaria internacional en el contexto social y político en
el cual se desarrolla, "La acción humanitaria aislada no
puede resolver los problemas que fundamentalmente, son de
naturaleza política. Tiene un valor limitado si no forma
parte de una estrategia más amplia y un marco político
dirigido a combatir las raíces del conflicto".
- La disparidad de
la riqueza entre los países más ricos y los países más
pobres y la relación de ésta con la migración irregular.
"Si la disparidad entre los países más ricos y más
pobres continúa creciendo…y si a los países fuera del
mundo industrializado no se los alienta y apoya
suficientemente para que ofrezcan protección y asistencia a
refugiados en sus regiones, el número de personas en busca de
nuevas vidas en los estados más ricos del mundo permanecerá
alto".
- El impacto de
los cambios legislativos y las medidas de los países
industrializados en las dos últimas décadas para controlar
la migración irregular y para combatir los "flujos
mixtos" de migrantes y refugiados. En la mayoría de los
casos, estos cambios fallaron en reconocer que algunas
personas tienen una necesidad real de buscar protección
cuando son perseguidos. "En general, estas políticas
contribuyeron a hacer borrosa la ya problemática distinción
entre los refugiados y los migrantes económicos y han
estigmatizado a los refugiados como personas que tratan de
circunventar la ley. Han tendido a conducir tanto a los
migrantes como a los solicitantes de asilo a las manos de
traficantes y contrabandistas."
- La
responsabilidad de los países industrializados respecto a la
protección del refugiado: "No sólo fueron
instrumentales en la creación de los instrumentos
internacionales relacionados con los refugiados y derechos
humanos medio siglo atrás, sino que, más importante, el
ejemplo que establezcan influenciará inevitablemente el modo
en que los refugiados serán tratados por otros estados en los
años venideros".
- El debate en los
países europeos acerca de la enmienda o el reemplazo de la
Convención de Refugiados de 1951, piedra angular del derechos
internacional de los refugiados. "La implicación fue que
la Convención tenía la culpa por la inhabilidad de los
gobiernos de restringir la inmigración no deseada- propósito
para el cual nunca fue designada", y la ironía que la
Convención de 1951 está enfrentado uno de los desafíos más
grandes en su lugar de nacimiento: Europa.
Otros
temas cubiertos por el informe:
- Años tempranos
Comenzando con el desplazamiento masivo en Europa después de
la II Guerra Mundial, el libro comenta la huida de los
refugiados de Hungría en 1956, crisis asociadas con el
proceso de descolonización en Africa, la emergencia de
refugiados de Bangladesh en 1971, el continuo éxodo de
Indochina que comenzó en los años 70 y los grandes flujos
como resultado de prolongadas guerras en los años 80 en
Afganistán, el Cuerno de Africa y América Central.
- La década del
90. Una década particularmente agitada para el ACNUR, en
todas las regiones del mundo. En 1990, el ACNUR asistía a
unos 17 millones de personas antes de que estallaran las
principales crisis en el Norte de Iraq, la antigua Yugoslavia,
Ruanda y la región africana de los Grandes Lagos. Como
consecuencia de dichas crisis, el número de personas
necesitadas de asistencia se disparó hasta un máximo
histórico de 27 millones en 1995.
- Desplazados
internos A pesar de que el mandato del ACNUR de protección y
asistencia a los refugiados no cambió en 50 años, su
relación con los desplazados internos -los que padecen
situaciones parecidas a los de los refugiados, pero no llegan
a cruzar la frontera de su país - creció considerablemente.
Se plantea la necesidad de mejor definir la asistencia que
recibirán los desplazados internos estimados en 20-25
millones de personas.
- Seguridad
Garantizar la seguridad de los trabajadores humanitarios y los
refugiados es un objetivo cada vez más difícil de cumplir en
un mundo en el que los desplazados civiles se convirtieron en
el principal motivo de guerra, y en que los voluntarios son
considerados blancos. El libro comenta en varias oportunidades
que organizaciones humanitarias tales como el ACNUR, muchas
veces se encontraron aisladas y solas, en momentos difíciles
y peligrosos, teniendo que operar sin apoyo político ni
económico adecuados.
- Disparidad de
las respuestas a las crisis La respuesta de los países para
tratar a los desplazados varía de acuerdo a la importancia
estratégica en que el gobierno otorgue a las operaciones o
crisis. En 1999 el ACNUR recibió más del 90 por ciento de
los fondos pedidos para ayudar a los ex-Yugoslavos, mientras
que para el programa de ayuda a Africa sólo recibió
alrededor del 60 por ciento. En 1999 se gastaron cerca de
u$s120 por persona en la ex-Yugoslavia, más de tres veces los
u$s35 por personas que se gastaron en el oeste de Africa.
- Reconstrucción
La comunidad internacional debe hacer más para asegurar la
reconstrucción y reconciliación una vez finalizadas las
guerras. Muy a menudo, los estados carecieron de dicho
compromiso y los conflictos se reanudaron. Se necesitan
esfuerzos más sistemáticos para fortalecer las instituciones
democráticas y el buen funcionamiento de los gobiernos de
países que estén en una transición hacia la paz. "El
desplazamiento no resuelto puede complicar fatalmente la
resolución de guerras y la estabilidad de la paz".
- Norte América y
Europa Las implicaciones para los solicitantes de asilo, de
las nuevas medidas adoptadas por los países industrializados
que intentan controlar y restringir el acceso a su territorio.
También comenta el importante papel que desempeña Norte
América en cuanto a su apoyo a los refugiados y su
reasentamiento (del primer país de asilo donde su vida,
seguridad o libertad continúan corriendo peligro) a lo largo
de los años, así como la política de doble trato a los
solicitantes de asilo de Haití y Cuba, la política de
prohibición de haitianos en alta mar, de detención de
solicitantes de asilo y las controversiales Reforma de
Inmigración Ilegal de 1996 y Ley de Responsabilidades de los
Inmigrantes.
- Fondos limitados
para la asistencia a los refugiados El presupuesto del ACNUR
se incrementó drásticamente, de u$s 300.000 en 1951 a cerca
de u$s1.000 millones por año, en la actualidad. Sin embargo,
los fondos disponibles para la asistencia de refugiados son
limitados y la mayoría de los fondos del ACNUR provienen de
un reducido número de países. Norte América, Japón y el
oeste europeo son los países que dieron cuenta del 97 por
ciento de las contribuciones gubernamentales en 1999.
RESUMEN
ESTADÍSTICO
Al comienzo del
milenio el número de refugiados y otras personas asistidas por el
ACNUR era de 22,3 millones, en otras palabras, una persona de cada
269 en el mundo. Comparada con los 21,5 millones a 1 de enero de
1999, esta cifra refleja que el conflicto en Kosovo y la región
de los Balcanes han sido en gran medida responsables del último
incremento anual. Mientras la cifra total de refugiados que
reciben asistencia del ACNUR en Europa ha aumentado en más de un
millón durante el último año, las cifras correspondientes a
todas las demás zonas geográficas, incluidas África, América
Latina y el Caribe, Norteamérica y Oceanía han disminuido
ligeramente.
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