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Conflictividad laboral
Indice de diciembre 2003 elaborado por el
Programa de modernización de las relaciones laborales, de la
Universidad Católica del Uruguay
Coordinador: sociólogo Juan Manuel Rodríguez
1. Situación económica y
social.
Comenzó la recuperación.
La crisis acumuló una caída del PBI del 19%. En el tercer trimestre del
año el PBI fue 7.12 % superior al del año anterior y la previsión
oficial es que en el cuarto habrá un crecimiento mayor. Aunque en los
nueve primeros meses el PBI aún es 2.3 % menor que el del mismo período
de 2002, si se confirman las previsiones oficiales al fin del año habrá
crecimiento económico.
Las causas.
La recuperación se explica por varios factores: el aumento del precio
internacional de los bienes que Uruguay exporta, la reapertura de
mercados para la carne, la devaluación, la baja en la tasa de interés
internacional, la recuperación de la economía Argentina, la
estabilización del sistema financiero y la parcial recuperación de la
confianza.
El mercado laboral.
Comenzó a reflejar la mejoría. La tasa de desempleo que llegó a superar
el 19% entre mediados del 2002 y comienzos de este año, empezó a
descender a partir de marzo y actualmente se sitúa en 16.1%. Por su
parte el empleo que había descendido en forma apreciable, también se
recuperó, aunque moderadamente.
Salario y pobreza.
El salario real medio descendió hasta octubre 2.9%, pero acumulado al
del 2002 se redujo 22.6%. También el ingreso de los hogares mostró una
caída significativa. Desempleo y reducción de ingresos son indicadores
claros de los costos sociales de la crisis que se expresan en un aumento
de la pobreza de los hogares. Si. como se espera, la reactivación
iniciada en este año se confirma en los siguientes, previsiblemente la
sociedad expresará demandas para revertir el retroceso en las
condiciones sociales.
2. Conflictividad en 2003.
Poco inferior a la del 2002. La conflictividad global fue 15%
menor que la del 2002 cuando hubo un número record de paros generales.
Se registraron 115 conflictos por los que se perdieron 974.163 jornadas
laborables involucrando a 760.335 trabajadores. Hubo cuatro paros
generales, con reivindicaciones básicamente centradas en el rechazo a la
política económica y el reclamo de fuentes de trabajo. La conflictividad
sectorial también cayó 8% en relación al año anterior. Fue menor durante
el primer semestre, tuvo un aumento importante en el mes de agosto
debido al conflicto en Salud Pública, y descendió luego para ubicarse en
noviembre en niveles relativamente bajos.
Centrada en el sector público.
El sector público representó el 73% de la conflictividad sectorial y la
casi totalidad de la misma se registró en el segundo semestre del año.
Los conflictos más destacados fueron en la Salud Pública, las
Intendencias de Rocha y Canelones y el Poder Judicial. En el sector
privado las ramas con mayor conflictividad fueron el transporte y la
salud privada.
Sus causas: salarios y política económica.
Representó la primera 42.5% y la segunda 42.7%..Muy por debajo se
ubicaron los conflictos por “otras causas” (6.8%) y por “empleo” (5.8%).
3. Negociación colectiva.
Pocos convenios y baja cobertura.
La negociación continuó debilitada. Se registraron (hasta el 10 de
diciembre), 61 convenios colectivos, cantidad igual a la del año
anterior. Sin embargo siguió bajando el número de trabajadores cubiertos
por negociación (17% en 2003 y 19.8% en 2002) lo que se explica por el
tamaño de las empresas que mantuvieron negociación. El 50% de las
empresas que negociaron tuvieron menos de 100 trabajadores y sólo 2 más
de 500. En el 2002 la mitad de las empresas que negociaron tenían más de
100 trabajadores y 4 más de 500.
A nivel de empresa y por salarios.
El nivel de negociación predominante siguió siendo el de empresa (93.4%
en el 2003 y 92% en el 2002).El tema salarial siguió siendo el contenido
fundamental (84% en el 2003 y 83% en el 2002) predominando los convenios
de reducción salarial (59% en 2003 y 50% en 2002) Usaron como
herramientas: reducir salarios entre un 5 y un 20%; abatirlos con
paralela reducción de la jornada de trabajo; pagar parte del salario en
tickets alimentación o cuota mutual; o modificar o suprimir beneficios
convencionales. Los pactos de recolección de firmas casi desaparecieron
(23), se redujeron 80% en relación al año anterior y fueron
principalmente de reducción de salarios.
Mayor flexibilidad numérica.
La flexibilidad numérica (adaptación del número de trabajadores a los
ciclos productivos) fue considerada en 18 oportunidades, pero lo
particular fue que la mitad de las menciones refirieron a la
flexibilidad horaria, considerando los ciclos semanales a pesar de las
limitaciones legales, e incluso en un caso llegándose a la diagramación
de la jornada sobre la base de ciclos de siete semanas.
Negociación de rama novedosa.
La Construcción renegoció el convenio vigente hasta el 2005 para hacerlo
acorde a la nueva realidad económica. En la Industria Metalúrgica, se
celebró un convenio donde se acordaron salarios a nivel del sector , se
habilitó la negociación de productividad y diseño de la jornada de
trabajo entre otros temas a nivel de empresa y se crearon comisiones
bipartitas para tratar problemas del sector. Ambos convenios podrían ser
indicativos de que la negociación a nivel de rama es posible aún en
situaciones de crisis económicas y que se puede articular con la de
empresa, si las partes se involucran en el desarrollo de su industria.
4. Políticas de los
actores.
El MTSS prioridad empleo.
El Ministerio de Trabajo definió el crecimiento del empleo como su
principal objetivo. Amplió las políticas activas con la implementación
de empleos de emergencia y facultó a DINAE a ejecutar políticas de
empleo directo, otorgar incentivos a la contratación y apoyar a micros y
pequeños emprendimientos. Elaboró 2 proyectos de ley sobre protección
del salario y tiempo de trabajo, que están a estudio del Parlamento. El
proyecto de gestión del tiempo de trabajo es el que tendría mayor
impacto en las relaciones laborales, aunque parece no ser probable que
sea tratado en el contexto de una campaña electoral.
Diferentes estrategias empresariales y sindicales.
El tema laboral no fue importante para los empresarios, que salvo en
aspectos puntuales tienen flexibilidad para ajustar salarios y
condiciones de trabajo. En el Congreso del PIT CNT el tema laboral
tampoco tuvo importancia siendo el énfasis en su debate la reestructura
interna y el relacionamiento con el próximo gobierno. Hubo estrategias
diferentes en los sindicatos del sector público y el privado. El sector
público reivindicó salarios en sectores de baja remuneración generando
una conflictividad relativamente elevada. El conflicto de Salud Pública
tuvo características particulares por su extensión y medidas. El balance
que hizo el movimiento sindical es que en el sector público, si un
sindicato está dispuesto a realizar un conflicto largo y a utilizar las
medidas que sean necesarias, puede lograr resultados económicos, incluso
en períodos en que el Poder Ejecutivo no puede crear nuevos gastos. En
el sector privado tanto los conflictos como la negociación tuvieron como
característica en unos casos la búsqueda de equilibrio entre salarios y
empleo y en otros la búsqueda de relaciones laborales nuevas.
5. Perspectivas para el
2004.
En el sector público.
El conflicto de la Salud Pública y su solución, podrá determinar que se
generen conflictos similares, a pesar de que no todos están en las
mismas condiciones y se está en año electoral lo que puede operar como
desestímulo.
En el sector privado.
Se mantiene la potencial conflictividad en sectores como la salud, el
transporte y el financiero, donde existen crisis y/o reestructuras
profundas.
En general.
Un importante número de sindicalistas participará de la campaña
electoral reduciendo su dedicación a las actividades sindicales, por lo
que será un año atípico. Los acuerdos laborales serán más difíciles ante
la incertidumbre de cual será la política salarial del próximo gobierno.
Todo indica entonces, que si no ocurre algún hecho no previsible, la
conflictividad y la negociación no tendrán cambios relevantes.
¿ Se profundizarán las tendencias innovadoras?
Queda pendiente si en otros sectores de la actividad privada, en caso de
retomarse la negociación colectiva, se abordarán caminos similares a los
que inició la Metalúrgica. Las empresas deberán definir estrategias
competitivas nuevas, dado que el mundo siguió cambiando aunque el
Uruguay se sumiera en la profunda crisis de los últimos cinco años. La
experiencia internacional indica que muchas son las mejoras de
eficiencia en las empresas y las posibilidades de definir estrategias
más variadas con nuevos acuerdos al interior de ellas mismas. Esto
implica construir nuevas relaciones laborales. Una elaboración que el
país tiene pendiente y que sin duda estará presente en los próximos
años. LA
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