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Las relaciones laborales
durante 2007
Informe de coyuntura preparado por el
Programa de
Modernización de las Relaciones Laborales de la
Universidad Católica del Uruguay
Para el año 2008 es previsible que la
conflictividad aumente por la negociación salarial
en el sector privado. El gobierno decidió convocar
los Consejos de Salarios para el segundo semestre
del año y aspira a firmar convenios con vigencia
hasta junio del 2010, es decir que cubrirían todo el
período que resta
a la actual Administración.
Introducción
En un contexto de
economía en crecimiento y con un marco jurídico
institucional altamente favorable para los
trabajadores se desarrollaron las relaciones
laborales de 2007. Sin embargo sus principales
características fueron: a) no hubo resultados en los
ámbitos institucionales creados desde 2005, b) los
Consejos de Salarios salvo excepciones no debieron
reunirse por mantener convenios vigentes y c) pese a
ello la conflictividad continuó aumentando.
La conflictividad
laboral continuó aumentando durante 2007, con las
siguientes características: a) muy pocos paros
generales; b) aumento de la conflictividad sectorial
destacándose la construcción -con varios paros en
reclamo de seguridad provocados por fallecimientos
en accidentes de trabajo- y el sector público con
paros por aumentos salariales tanto mientras se
discutía la Rendición de Cuentas como sobre fin de
año cuando se discutía el ajuste anual 2008; y c)
disminución de las ocupaciones de los lugares de
trabajo como medida de lucha.
Hubo momentos del año
donde se registraron muchos conflictos con alto
impacto en la prensa, lo que daba la sensación de
una situación explosiva. Sin embargo, en comparación
con otros años, las estadísticas muestran que la
conflictividad se situó en valores promedio.
2. Contexto económico
En cuanto a las
reformas estructurales propuestas por el gobierno
hubo dos grandes cambios: a partir de julio comenzó
a implementarse el nuevo sistema impositivo y fue
aprobada la segunda etapa de la reforma de la salud
que comenzará a regir a partir de enero de 2008.
Ambos cambios generaron conflictos.
En relación a la coyuntura, durante
el 2007 la economía continuó creciendo y en los
primeros nueve meses del año el PBI fue un 6.7%
superior al del mismo período del año anterior. El
desempleo continuó bajando y en el trimestre
julio-setiembre se ubicó en el 9%, y los salarios
reales continuaron subiendo, siendo el salario medio
real enero-octubre 2007 un 4.9% superior al del año
anterior (5.3% en el caso del sector público y 4.6%
en el sector privado).
Las mejoras en el
mercado de trabajo y el aumento del ingreso de los
hogares determinaron que al cabo del primer semestre
de 2007 el consumo privado alcanzara el máximo nivel
del ciclo expansivo anterior. El crecimiento
económico permitió que se crearan más de 42.000
nuevos empleos en la primera mitad de 2007, al
tiempo que los ingresos de los hogares, y como se
dijo en particular los salarios, continuaron
recuperándose. Así, el gasto del sector privado se
expandió 7,6% respecto a igual período del año
pasado. Por su parte las inversiones fijas
siguieron aumentando en el primer semestre de 2007,
aunque a tasas muy inferiores a las inusualmente
elevadas de 2006. (Instituto de Economía de la
Facultad de CCEE, UdelaR).
La nota de
preocupación del año la puso la inflación que
aumentó por encima de la meta prevista. El aumento
de los precios internacionales de algunos bienes
generó presiones inflacionarias internas a lo que se
agregaron factores climáticos desfavorables que
provocaron un importante aumento del precio de las
hortalizas y las verduras frescas. Esto llevó a que
a lo largo del año el gobierno aplicara diferentes
medidas: política monetaria contractiva y reducción
de tarifas públicas y del boleto, entre otros. Luego
de que la inflación tuviera su punto máximo en
agosto, comenzó a descender y en los meses de
octubre y noviembre se registró deflación. Entre
enero y noviembre el IPC acumulado fue del 8.17%.
3. Contexto jurídico
institucional
Dos leyes aprobadas y
un proyecto de ley presentado, fueron en el 2007,
las disposiciones jurídicas con más incidencia en
las relaciones laborales. A principio de año se
sancionó la ley 18.099 conocida como de “tercerizaciones”,
que responsabiliza solidariamente por los
incumplimientos laborales a las empresas que
subcontraten mano de obra, cambiando el criterio que
regía que era de subsidiaridad. Con la ley se quiso
contemplar la situación de los trabajadores
pertenecientes a “terceras empresas”, generalmente
desprotegidos, frente a la habitual insolvencia de
las mismas.
Todo hacía suponer
que nadie se opondría a una norma tendiente a evitar
el informalismo y las tercerizaciones irregulares.
Sin embargo la ley originó una férrea oposición
empresarial básicamente porque a juicio de los
empresarios fue mucho más allá que ese sano objetivo
propuesto. La oposición se manifestó en la postura
de mayor enfrentamiento desde el inicio del gobierno
con el retiro de los empresarios de la comisión
laboral del Compromiso Laboral. Frente a esto el
gobierno aceptó volver a debatir el tema en forma
tripartita. Las negociaciones, sin embargo, no
condujeron al consenso, por lo que el Poder
Ejecutivo introdujo algunas modificaciones y el
nuevo proyecto de ley fue enviado donde aún no fue
aprobado.
El segundo cambio
significativo se dio en la Rendición de Cuentas,
donde se estableció que los juicios laborales en que
una parte sea el Estado, pasarán a dirimirse con
retroactividad en los Juzgados de lo Contencioso
Administrativo (hasta ahora eran resueltos por
Juzgados de Trabajo). El PIT CNT reaccionó contra el
cambio de jurisdicción al igual que la Suprema
Corte, aunque a diferencia de la ley de
tercerizaciones no se ha presentado ningún proyecto
modificativo.
Hacia el final del
año se presentó un proyecto de ley sobre negociación
colectiva que aspira a regular un sistema nacional
de negociación que opere como instrumento de
promoción de la misma a todos los niveles. Dicho
proyecto aún no ha comenzado a debatirse en el
Parlamento, pero su contenido parece tener varios
aspectos polémicos que hacen prever que su
aprobación probablemente demore.
Otro cambio de
importancia se dio en la jurisprudencia, que desde
la sentencia dictada en el caso de Henil Coltirey,
en cinco oportunidades falló haciendo lugar a la
desocupación de los lugares de trabajo cuando la
misma fue pedida por la mayoría de los trabajadores
que discrepaban contra la medida adoptada por una
minoría. Seguramente esto será un elemento que lleve
al PIT CNT a reflexionar sobre el tema.
Los ámbitos
institucionales que se crearon en el 2005, tuvieron
en el año 2007 un escaso funcionamiento. El Consejo
Superior Tripartito se reunió sobre fin de año para
tratar la forma de encarar la negociación de los
grupos de actividad cuyos convenios finalizarán el
31 de diciembre, habiendo sido su única actuación,
aunque exitosa, ya que se llegó a acuerdo sobre la
forma de convocatoria, la oportunidad de la misma, y
la sugerencia de prorrogar los convenios por un
semestre.
La Comisión de
Legislación de Trabajo del Compromiso Nacional
interrumpió su funcionamiento luego del retiro de
los empresarios, desconociéndose resultados
concretos de otras Comisiones.
La excepción la
constituyó la Comisión de los Funcionarios Públicos
que trabajó durante todo el año en las subcomisiones
tratando problemas puntuales de los distintos
organismos y sobre fin de año se abocó a la
negociación del futuro acuerdo salarial. La
propuesta del Poder Ejecutivo fue, en todos los
casos, firmar convenios acuerdo hasta el 2010, con
ajustes en los meses de enero de cada año, tomando
en cuenta para el 2008 el IPC pasado y para los años
siguientes el IPC proyectado, en los dos últimos
años un correctivo si la inflación real difiere de
la esperada y en todos los casos una recuperación
variable el función de la pérdida real de cada
organismo (que se cuantificó en 16%) más los puntos
de recuperación que se acuerden en cada subsector.
La Enseñanza ya tenía
un acuerdo anterior, que en esta oportunidad fue
ratificado. Este acuerdo establece para los tres
años ajustes salariales por la inflación pasada (el
año anterior al ajuste). En el ajuste de enero del
2008 habrá un aumento adicional para completar la
recuperación (16%). En los años siguientes habrán
aumentos adicionales de 1 y 2 puntos porcentuales
respectivamente. Este sector es el único que en los
tres años mantiene ajustes por inflación pasada,
pues fue acordado hace ya tiempo.
En las Empresas
publicas, el criterio de ajuste salarial será
inflación pasada en el 2008 e inflación futura en
los dos años siguientes. En estos años además se
hará una corrección que operará si la inflación real
es diferente de la proyectada. Además habrán puntos
adicionales en los tres años que son respectivamente
1 , 1,5 y 1,5 puntos porcentuales..
La discusión más
compleja fue en la banca pública dando mérito a un
conflicto que duró cerca de 70 días y que se levantó
tras la firma de un preacuerdo aceptado por la
asamblea. El aumento salarial de 2008 será la
inflación pasada mas 1 punto porcentual. Habrá un
aumento del 3% por redistribución de las horas
extras que se hacían en el pasado y se devolverá el
IRP que pagan los trabajadores. En cambio los
trabajadores aceptaron pagar todos los años el IRPF.
En los años 2009 y 2010 el ajuste salarial será por
inflación futura y habrá la misma corrección que en
las empresas. Además habrán puntos porcentuales de
recuperación que en los tres años serán 1, 1,5 y
1,5 puntos porcentuales respectivamente.
El caso de los
trabajadores de la administración central agremiados
en COFE fue diferente ya que no aceptaron el acuerdo
propuesto por el Poder Ejecutivo, siendo los únicos
que hasta el momento no acordaron. El jueves 27
realizan una asamblea para decidir si firman el
convenio o no y, en este caso, probablemente el
Poder Ejecutivo decretará el ajuste.
4. La negociación en
Consejo de Salarios
Los Consejos de
Salarios funcionaron normalmente, pero sólo se
reuniones en algunos casos puntuales cuando sus
convenios vencieron debiendo renegociarse. 8
convenios celebrados en el 2006 fueron a un año, por
lo que el 1 de julio de 2007 se debían renegociar.
El gobierno resolvió sugerir una prorroga de los
convenios por un año, la que fue aceptada en casi
todos los casos. De los 8 ámbitos de negociación,
seis celebraron convenios dentro de las pautas
(75%). Los dos restantes no han sido todavía
homologados, aunque se conoce que el sector
curtiembres celebró acuerdo y que los laboratorios
de especialidades farmacéuticas se encontraban
negociando en forma bipartita transitando caminos
distintos a. las pautas.
El 31 de diciembre de
2007 vencerán casi el 50% de los convenios
celebrados en el 2006. El gobierno en este caso
propuso una prórroga por un semestre, con el
objetivo de lanzar en julio de 2008 la última ronda
del período de gobierno. No se quiso hacer como en
los meses de febrero desde 1986 una resolución por
decreto fijando el porcentaje de ajuste, sino que
optó por convocar a las partes para que ellas
resolvieran su futura negociación. Los tiempos son
escasos como para conocer resultados, aunque se
conoce que varios grupos llegaron a acuerdo que se
encuentra en trámite de homologación. Sin embargo,
también se conoce que en sectores como la Industria
Frigorífica, la pauta no es aceptada, lo que sin
duda dará lugar a una elevada conflictividad.
A principios de 2007
los Consejos de Salarios Rurales superaron
ampliamente los antecedentes y las expectativas,
habiendo llegado a acuerdos en casi todos los casos,
Los convenios tuvieron una vigencia hasta el 31 de
diciembre de 2007 y compensaron con sumas fijas la
ausencia de negociación del año anterior. Al igual
que en el resto de la actividad privada, fueron
convocados nuevamente a renegociar la prórroga por
un semestre no conociéndose resultados hasta el
momento.
5. La conflictividad
laboral
En 2007 la
conflictividad laboral continuó con la tendencia
ascendente que comenzó sobre finales de 2005. De
acuerdo al Indice de Conflictividad global
-calculado por la Universidad Católica del Uruguay-
el promedio anual 2007 fue un
13%
mayor que el de 2006[i].
Como fuera señalado en informes anteriores, esto no
significa que la conflictividad sea alta sino que se
parte de puntos de comparación relativamente bajos.
Si se consideran los trece años con los que se
cuenta información se aprecia que el nivel es
intermedio (Gráfico 1).
Sin embargo en muchos
momentos del año la conflictividad tuvo una
trascendencia muy superior a la que indican los
números. Esto ocurrió particularmente durante el
conflicto de los médicos antestésico-quirúrgicos con
alta difusión en la prensa pero cuantitativamente
poco significativo por el número de trabajadores que
involucró, o durante el conflicto de la banca donde
medidas con poco impacto en el índice, por ejemplo
paro en el clearing, impactan fuertemente el
funcionamiento de la economía, o cuando hay paros en
el transporte colectivo por las consecuencias que
apareja para un sector importante de la población.
Se registraron en
todo el año 159 conflictos, tres de los cuales
fueron paros generales (Cuadro 1). Por el total de
conflictos, en los que se involucraron 936.821
trabajadores, se perdieron 957.620 jornadas
laborables.
Cuadro 1. Paros
generales en 2007
|
31/1 |
Montevideo parcial |
Paro para acompañar el
sepelio de José D´ Elía |
|
29/5 |
Montevideo de 9 a 13
Interior resuelve por
plenario |
Para profundizar los
cambios; por otra política económica al
servicio del pueblo; más unidad y mejor
movimiento sindical |
|
23/8 |
Montevideo de 9 a 13
Interior resuelve por plenario |
Por una política
económica al servicio del pueblo y el
país |
Un hecho
destacable es que el porcentaje de conflictos
que tuvieron ocupación descendió. En efecto,
mientras en 2005, cuando tuvieron un crecimiento
importante, los conflictos con ocupación
representaron el 25% del total, en 2006 la cifra
descendió al 23% y en el año 2007 fueron el 19%.
Construcción,
Educación y Administración Pública fueron las
ramas más conflictivas representado el 24% la
primera y 18% cada una de las otras dos (Gráfico
2). En el caso de la construcción nuevamente los
fallecimientos en accidentes de trabajo fueron
los que provocaron la más alta conflictividad en
reclamo
de mayores medidas de seguridad. Hubo además un
paro junto con la industria en el mes noviembre
por la nueva ronda de negociación salarial. En
el caso de la educación y el conjunto de la
administración pública la conflictividad se
centró en los meses de abril, mayo y junio,
cuando se anunció que se adelantaba la Rendición
de Cuentas y sobre octubre y noviembre cuando
los trabajadores públicos realizaron reclamos
por los aumentos salariales para el año 2008.
Coherente con lo
anterior, salarios y condiciones de trabajo
fueron las causas principales de los conflictos
2007, representando el 49% y el 19%
respectivamente.
6. Conclusiones y
perspectivas
Durante el 2007
no hubo convocatorias generales a Consejos de
Salarios, pues en el año 2006 se firmaron
convenios que en la mayoría de los casos se
extendían hasta diciembre del 2007 o junio del
2008. Este hecho permitía prever que la
conflictividad se reduciría. Como se indica en
este informe ello no ocurrió, sino que se
mantuvo en los niveles del 2006, con un pequeño
crecimiento.
Casi la cuarta
parte de la conflictividad ocurrió en la
construcción, donde los accidentes de trabajo
tuvieron una influencia muy importante. Este es
un factor de conflictos que se reitera todos los
años y en algunos, es muy elevado. Probablemente
la dinamización del sector en este año trajo
también un crecimiento de los accidentes. Pese a
ser importante, éste no fue el único factor de
conflictividad, dado que por un lado existen
otras causas específicas del año y, por otro, se
verifican algunas tendencias de las relaciones
laborales que probablemente se mantengan los
años siguientes. En la previsión del futuro es
importante comprender estos dos tipos de
factores conflictivos.
Entre los
factores específicos de la conflictividad 2007,
tres son los principales: a) la discusión de la
Rendición de Cuentas, b) el alza de los precios
y c) el impacto de las reformas estructurales en
los ingresos de los distintos sectores de la
población. Sobre el primero, el gobierno decidió
que cada Rendición de Cuentas incluyera un
balance de lo realizado y la definición de
prioridades futuras, a diferencia de las
denominadas “rendiciones de artículo único” de
los años anteriores. Esto determina que en
ocasión de la discusión parlamentaria de cada
Rendición exista un debate sobre las prioridades
del gasto público, en las que siempre hay
reivindicaciones de los funcionarios públicos.
Este año se agregó la propuesta de un aumento de
30 millones de dólares del gasto en educación,
que fue acompañada por conflictos en este
sector.
El alza de los
precios al consumo por encima de las previsiones
gubernamentales generó demandas de los
sindicatos públicos exigiendo un aumento
salarial a mediados de año que compensara la
caída que se producía en el salario real. En la
actividad privada muchos convenios incluyeron
correctivos, cuyo objetivo era precisamente
prever esta situación, pero no ocurrió lo mismo
en el sector público. El gobierno, por su parte
entendió que la inflación tenía causas
coyunturales que desaparecerían en poco tiempo y
no atendió la demanda.
El tercer factor
fue que las reformas tributaria y de la salud
afectaron los ingresos de algunos sectores. La
reforma tributaria implicó un aumento de la
tributación de quienes tenían ingresos elevados.
Entre éstos se encuentran los funcionarios
bancarios, que integraron este hecho a sus
demandas salariales. Otra situación particular
ocurrió en la salud. El conflicto de los
anestesistas sin duda tuvo componentes muy
particulares. Según autoridades del gobierno,
una de sus causas fue la reforma de la salud,
que al priorizar la medicina preventiva reduce
el espacio que hoy tienen las especialidades
médicas. Por otro lado existen demandas
salariales y de condiciones de trabajo,
particularmente en algunos hospitales públicos.
Una combinación de este conjunto de razones
explica un conflicto de características
absolutamente particulares y cuyo resultado fue
una negociación en la cual ambas partes
afirmaron haber alcanzado logros. Sin embargo la
solución fue diferente del anterior gran
conflicto de los anestesistas, en 1993, cuando
lograron introducir el acto médico como factor
de pago, que muchos consideran como una de las
causas que aumentó la crisis global del sistema
mutual.
Además de estos
factores, que operan específicamente en el año
2007, en este año se consolidan dentro del
movimiento sindical dos visiones acerca de las
características del gobierno actual y el rol que
debe jugar el movimiento sindical. Dado que en
el PIT CNT conviven corrientes diferentes, esta
no es la única visión, por lo cual la relación
gobierno-sindicatos dependerá del peso relativo
que tenga cada una de ellas.
Una corriente
valora positivamente los cambios que impulsó el
actual gobierno, como la suba del salario real,
la convocatoria a los Consejos de Salarios, la
legislación protectora del sindicalismo, todo lo
cual permitió un importante crecimiento de la
afiliación sindical. No concibe a esta política
en forma independiente (o contradictoria) al
conjunto de las definiciones gubernamentales.
Otra corriente,
en cambio, tiene una visión muy crítica.
Considera que el actual es un “gobierno en
disputa”, lo que significa que dentro del mismo
existen distintas políticas. Por un lado está la
conducción macroeconómica y, por otro, la de
relaciones laborales y de atención a la
emergencia. La primera es rechazada por el
movimiento sindical porque
“la política
económica entra en contradicción no con los
Consejos de Salarios sino con su producto
principal, que es un mayor grado de organización
de los trabajadores”.[i]
De la política
macroeconómica se cuestiona la negociación con
los organismos financieros internacionales, la
prioridad de lograr superávit fiscal, la
política monetaria para controlar la inflación y
se considera que la consecuencia de todo esto es
que la distribución del ingreso no cambia a
favor de los trabajadores.
Esta corriente cree que el
rol del movimiento sindical es lograr una
alianza social para enfrentar a sectores
empresariales y modificar la contradicción
existente en el gobierno. “el movimiento
sindical va a desarrollar una acción para
convocar a un segundo congreso del pueblo que
construya un programa de profundización de los
cambios (…) y cambiar la correlación de fuerzas,
principalmente contra el bloque de poder, para
lograr forjar un sistema de alianzas que permita
generar las condiciones para ir mas a fondo.
Todo indica que si se cumplen las resoluciones
del congreso, vamos a un proceso de mayor
movilización y confrontación”[ii].
Todo indica que
en la ronda de Consejos de Salarios de mediados
del año 2008 donde se van a negociar convenios
con vigencia hasta junio del 2010, estas dos
corrientes se expresarán en posiciones
diferentes en la negociación y las medidas de
movilización.
Actualmente los
actores sociales están en uno de los niveles de
mayor distanciamiento de los últimos años: los
empresarios se retiraron de las negociaciones,
discrepan radicalmente con el proyecto de ley
sobre tercerizaciones y probablemente con el de
negociación colectiva que el Poder Ejecutivo
envió al Parlamento y no hay señales que
indiquen una reducción de las tensiones.
Por su parte el
movimiento sindical tiene dos facetas
diferentes. Por un lado una parte de los
funcionarios públicos (Entes autónomos y
servicios descentralizados, banca y enseñanza y
organismos del Art. 220) firmaron un acuerdo
hasta el año 2010. Y, hasta ahora, no acordó el
sindicato de la Administración Central (COFE).
Si finalmente no deciden firmar el convenio
intentarán lograr sus reclamos cuando se discuta
la próxima Rendición de Cuentas, última
oportunidad de lograr aumentos durante la actual
Administración. Esta demanda seguramente
coincidirá, en el tiempo, con la convocatoria de
los Consejos de Salarios.
El gobierno optó
por juntar todas las negociaciones a partir de
julio del 2008, de ahí su propuesta de prorrogar
hasta junio de ese año los convenios que vencían
antes. Estos factores permiten prever que el
segundo semestre del año 2008, puede ser de
importante conflictividad. Particularmente
porque el gobierno intentará controlar el efecto
del crecimiento de los salarios sobre la
inflación mientras el movimiento sindical verá
ese momento como el último para lograr
modificaciones en la distribución del ingreso
que aumenten la participación de los
trabajadores en el mismo. La correlación de
fuerzas internas al movimiento sindical tendrá
una incidencia muy grande en las características
de las movilizaciones y las posibilidades de
lograr acuerdos.
[i]
Marcelo Abdala, dirigente del UNTMRA.
Brecha 4 de mayo del 2007.
[i]
Todas las cifras 2007 están calculadas al
15 de diciembre de 2007, por lo que se
espera que el cierre definitivo del año sea
levemente superior ( rondando el 15%).
LA
ONDA®
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