Del 20/11/00  al  3/12/00
Montevideo Uruguay



Ciudadanía y Estado
LAS ONG Y LAS POLITICAS PUBLICAS * Parte II *

por Nelson Villarreal y
   Alain Santandreu

En esta segunda parte se plantea la relación que desarrollan las organizaciones ciudadanas y las ONG con otros actores sociales, el estado y el mercado, aportándose un conjunto de conclusiones y propuestas respecto al vinculo y relación con las políticas públicas que reclaman de un posicionamiento del sector político a los efectos de desarrollan un nuevo marco de articulación.

Las ONG y los actores sociales

Existen tensiones en cómo las ONGs se posicionan y relacionan entre sí y con otras organizaciones de la sociedad civil (cooperativas, sindicatos y grupos ciudadanos), así como con empresas. En ello se observa la búsqueda de un espacio organizacional propio ante el Estado y la sociedad.

En los ´80 muchas ONG estuvieron ligadas a los movimientos sociales tradicionales y organizaciones de reivindicación colectiva, mientras que en los ´90 los cambios ocurridos (que se describieron más arriba) desencadenaron en nuevos vínculos con reparticiones estatales y con empresas.

En este último caso no solo por los recursos sino también por las formas organizacionales y de gestión. Es de destacar que mientras a principios de la década las ONG fueron una referencia para las empresas, por su capacidad de adhesión y cohesión interna, a fines de siglo se invierte la referencialidad en la 

búsqueda de un enriquecimiento mutuo, intentando las ONG el ideal de la gestión eficiente. Otro tanto pasó con el Estado que encontró en ellas, al comienzo, el instrumento para desarrollar políticas sociales renovadas pero transfirió no solo recursos y apoyo sino también toda su estructura burocrática y pesada en la gestión dificultando el desarrollo de este tipo de iniciativas de la sociedad. 

Por otro lado algunos sindicatos recelan de su accionar, existiendo en algunos casos fuertes cuestionamientos a la lógica que las inspira. Tanto ADEOM, el sindicato que reúne a los empleados y trabajadores municipales, como el SUINM, que nuclea a los funcionarios del INAME, cuestionaron públicamente la política de convenios con ONGs, impulsada por la  Intendencia Municipal de Montevideo y el Instituto Nacional del Menor. Este hecho podría agudizarse si las políticas públicas adoptan en forma estructural la articulación con las ONG. Asimismo una estabilización de la gestión de políticas públicas por  ONGs conlleva a mediano plazo una sindicalización de los miembros rentados de estas organizaciones, provocando un relacionamiento distinto entre ellos y las asociaciones civiles.

Mientras tanto la Central de Trabajadores el PIT-CNT viene participando, desde hace años, en la coordinación de plataformas sociales dónde se articulan actividades con las ONG.

No debemos pasar por alto que las distintas formas de tranferencia de recursos y gestión impulsadas por el estado no logran en todos los casos los resultados y objetivos buscados de una mayor eficacia, tanto en las políticas públicas como en los instrumentos y recursos humanos destinados a las mismas.

La visión de algunos sindicatos, o miembros de los mismos, muestra como el corporativismo puede impedir ver la complejidad y la emergencia de una nueva realidad social.

"Un sindicato es una escuela de revolucionarios. A su vez un partido revolucionario interpreta la realidad a partir de determinada ideología (eso se llama "línea") y tiene infinidad de frentes o direcciones: sindical, juventud, etc. Cada frente, en análisis con la dirección elabora la línea partidaria sobre la realidad en determinado asunto específico. La propuesta de las ONGs dinamita esto poniendo de cabeza la práctica partidaria... Reclutan militantes revolucionarios que trabajan en determinado frente, le pagan un buen salario y lo cooptan para que SOLO trabaje para la ONG en cuestión. Posteriormente, todas las ONGs de determinado país constituyen coordinadoras, redes, multisectoriales o como quiere llamárseles y debaten febrilmente sacando declaraciones públicas. A su vez hacen lo propio a nivel regional y luego a nivel internacional. Viajes, dinero fácil, protagonismo, hacen que aquel viejo revolucionario (o joven, porque también hay de esos casos) actualmente reconvertido, esté dispuesto a asesinar si a alguien se le ocurre escribir este documento" Aníbal Varela, Secretario de Organización de Adeom extraído de EL MUNICIPAL - marzo 1999

Por otro lado, Pablo Lima del SUINM, en un artículo aparecido en el SUINMFORMATIVO de noviembre de este año plantea, a titulo personal, la necesidad de no evadir la discusión interna con las ONG, dónde en cuatro puntos posiciona cual es la visión que tiene de esta realidad. Por un lado se define como estatista, no visualizando el espacio público no estatal, por otro se declara a favor de "la participación de la sociedad civil en el diseño, la implementación y la evaluación de las políticas públicas" ; en un tercer punto plantea el apoyo a la sindicalización de miembros no directivos de las ONG atacando indiscriminadamente a las directivas de las mismas promoviendo una falsa oposición en el objetivo de sus miembros, finalmente plantea su no comprensión al hecho, que a la vez que las ONG convenían con el Estado lo cuestionan.

Tampoco la relación de las ONGs con los grupos ciudadanos y los movimientos sociales temáticos puede considerarse fluida. En algunos casos existe la preocupación de las ONGs por la construcción de movimientos sociales amplios, que potencien el accionar de las propias ONGs, que permiten desarrollar acciones reivindicativas más potentes y gestionar nuevos servicios con el Estado. La existencia de redes no siempre supone la construcción de movimientos sociales, aunque existen algunas experiencias interesantes con el ambientalismo y los grupos de mujeres. Sin embargo, esta preocupación no forma parte del trabajo de todas las ONG, no existiendo movimientos sociales organizados en temas en los que éstas desarrollan importantes acciones (infancia y juventud, etc.).

El aspecto fuertemente ideológico de comienzos de los ´80 se ha relativizado por las formas de funcionamiento organizacional y de financiamiento, reclamando hacia la próxima década un nuevo equilibrio, a los efectos de no perder su originalidad y poder responder a las nuevas formas de desarrollo actual.

Las ONG y el Estado

Lo público desde los años ´70 se ha complejizado y la dicotomía público-privado no explica totalmente el desarrollo al que se ha llegado en los ´90, por lo que se podría establecer que lo público no queda agotado en el Estado y que la sociedad adquiere función pública (la comunidad).

"En Uruguay no conozco ninguna experiencia pública en la cual realmente exista un diálogo o la elaboración de política sociales. Sí existe un largo camino de prestación de servicios. Generalmente solo se da el pago a la hora del trabajo con los chicos y la ONG debe poner todo lo demás. Sistematizar, evaluar, replanificar la experiencia, todo eso forma parte del aporte institucional de la ONG". Lilián Celiberti, Cotidiano MUJER

"Esa transformación, nos ha llevado a hacer convenios con el Estado, pero no incidimos en como se hace la licitación y deberíamos poder hacerlo, porque sino corremos el riesgo de transformarnos en los empleados públicos baratos". Gustavo Varela, Programa CARDIJN, ANONG

"El principal problema que tenemos con el Estado es que cada cinco años cambian los interlocutores y avanzamos y retrocedemos todo el tiempo. Existen quienes nos consideran un interlocutor, otros que nos ven como un mal necesario y otros que no tienen ninguna idea de lo que es un convenio y una ONG". Teresa Supervielle, RED de ONG de Infancia y Juventud

"No es claro para los integrantes del gobierno por donde pasa la democratización de la gestión de los temas públicos. Al contrario, tratan de mostrar que existe una asimetría y que son ellos los que gobiernan, marcan las reglas y los demás ejecutamos. Muchas veces decimos que cuando estamos conveninado con el Estado estamos articulando con el Estado, o que participamos en políticas con el Estado. Y creo que los convenios en general no significan ningún tipo de articulación". Juan Pablo Monteverde, VIDA Y EDUCACION

Este espacio de lo público comienza a ser compartido por el Estado y las ONG en una forma sistemática que adquiere carácter de políticas estratégicas en relación a la democratización de la sociedad y el desarrollo humano. Por lo que, tanto los paradigmas en que se asientan como los instrumentos que se manejan reclaman de ser pensados en mayor profundidad.

En Uruguay el Estado tanto a nivel nacional (Ministerio de Educación y Cultura - INAME -INJU - PROJOVEN; Ministerio de Trabajo y seguridad Social -Dirección Nacional de Empleo; MVOTMA; Ministerio del Interior - Programa de Seguridad Ciudadana, etc.) como municipal (principalmente la Intendencia de Montevideo pero también, aunque en mucho menor medida, las de Colonia, Treinta y Tres, Salto, Paysandú, Tacuarembó, Cerro Largo, Maldonado y en forma puntual las restantes) desarrolla, mediante convenios de proyectos a término o contratos de servicios, políticas públicas con ONG dedicadas fundamentalmente a temas de infancia, adolescencia y la juventud; mujer; desarrollo local y vivienda; formación para el empleo y preservación del ambiente.

Generalmente las acciones que realizan las ONG en relación al Estado son de asesoramiento - investigación, educación, capacitación, formación y gestión de servicios en la ejecución de políticas públicas que se presupone se desarrollan con menores costos y mayor eficacia que si estuvieran en la órbita del Estado.

En los tres períodos democráticos subsiguientes a la dictadura a nivel del gobierno nacional y municipal se ha dado primero una relación desconfiada y utilitaria, pasando por una trasferencia de recursos sin objetivos claros a un diálogo sobre los instrumentos que facilitan la relación de las ONG con el Estado, hasta un condicionamiento de los recursos en algunas áreas. "Sin embargo, una sociedad de responsabilidad pública requiere de la articulación del sector estatal, del mercado y de la sociedad civil organizada. El primer sector tiene como puntos fuertes garantizar los principios de igualdad y universalidad, teniendo como puntos débiles la burocratización, la falta de coordinación y la dificultad de controlar el gasto. El mercado posee la virtud de la iniciativa, la eficiencia, teniendo sus puntos débiles en la no atención de las demandas insolventes y en la generación de desigualdades que reclaman de otros actores para corregirlas. Finalmente la sociedad civil organizada tiene en algunos aspectos la posibilidad de ser innovativa, eficaz y participativa, encontrando su mayor debilidad en la dependencia financiera y en la fragmentación y fragilidad de las propuestas. La corresponsabilidad de actores en la construcción de espacios ciudadanos operativos, parecen ser un camino para poder consolidar lo que llamamos sociedad de responsabilidad pública" (Villarreal, 1997). Esta nueva lógica conlleva una forma distinta de consolidación de la ciudadanía, que es a la vez diversa, local y abierta a lo universal, no encontrando solo en el estado el referente de consolidación de los derechos.

Actualmente a los convenios se accede fundamentalmente mediante dos mecanismos, uno el acuerdo entre el área del organismo público y la ONG, fruto de una necesidad visualizada por una de las partes, y el segundo el de las licitaciones o llamados abiertos o restringidos que involucran a ONG preseleccionadas.

En la realidad, en muchos casos, se funciona fuertemente condicionado por el vínculo desarrollado por las ONG con los jerarcas de los organismos públicos, el peso institucional de las ONG en la opinión pública o la historia reciente. Esto muestra la necesidad de construir una memoria sobre las intervenciones institucionales en relación con el estado que habiliten a mecanismos de evaluación y seguimiento más objetivables por ambas partes para que puedan responder al interés público y no sectorial o particular.

En tal sentido el cambio en la financiación impone una transacción con los organismos del Estado que reclama de políticas que fortalezcan no solo la eficiencia de los servicios sino la posibilidad de sostener la identidad de las ONG en la consolidación del espacio público no estatal a los efectos de no quedar sumidos a los administradores de turno.

El Estado tiene criterios distintos al momento de conveniar con las ONG y la realización de contrataciones directas. En la práctica se ha dado un proceso que recarga a las organizaciones de la sociedad civil con los mecanismos burocráticos y administrativos propios del estado, mientras que los mecanismos de contratos de obra o asesorías no suponen estos mismos criterios.

Las ONG y el mercado

Desde principios de los 90 las ONG han comenzado un proceso de relacionamiento gradual con el mercado que va desde situarse como receptor de fondos provenientes de empresas hasta la coparticipación de iniciativas que pueden fomentar prácticas propias del marketing social. En este sentido la experiencia desarrollada por la Fundación "Con todos los Niños" en la gestión de los Paradores de la costa de Montevideo muestra una forma de articulación de intereses públicos y privados que vincula la corresponsabilidad social del Estado, las empresas y las organizaciones de la sociedad civil.

"No veo como podemos desarrollar nuestros proyectos ajenos al mercado. Existen toda una variedad de términos como la competencia, la eficiencia, que provienen del mundo empresarial, pero ¿no podremos traducir ese término competencia al mundo nuestro, para mejorar la calidad de nuestro trabajo?". Gerardo Honty, CEUTA

Conclusiones generales

1. Rol y representación de las ONG en relación a la sociedad y el Estado. Iniciativa ciudadana y democratización de la sociedad y el Estado.

Las perspectivas actuales muestran que las ONG son un actor de creciente interlocución para otros actores de la sociedad. Sus actividades se desarrollan tanto en un espacio político en sentido amplio, sea a nivel ciudadano, como frente al Estado. Igualmente ha ingresado a interactuar de variada manera dentro del mercado. También son interlocutores para los organismos internacionales. Todos estos aspectos implican un alto desafío para estas organizaciones como para quienes se relacionan con ellas.

Desde un análisis prospectivo se podrían visualizar a estas organizaciones por un lado situadas como un eslabón más de la ingeniería social de las nuevas políticas de segunda generación y por otro como emergentes de la diversidad marginal y crítica del desarrollo actual.

Es posible suponer que las ONG más legitimadas y con mayores vínculos estables con el sistema o prestadoras de servicios sociales, acepten y busquen ser parte de esta ingeniería social sin mayores críticas, por otro aquellas ONG mas vinculadas a movimientos ciudadanos, tanto de base como de problemáticas específicas, aún no aceptadas totalmente en el modelo de desarrollo actual, busquen plantearse en una perspectiva de confrontación. Sin embargo parecería que el desafío más importante que tienen las ONG para la próxima década, no está en la disyuntiva de adaptarse o confrontar sino en como se posicionan con propuestas significativas como en décadas pasadas, a los efectos de no quedar presas de las lógicas de otros actores o marginales a los procesos de cambio para incidir con sus objetivos.

Posicionarse supone hacer confluir un conjunto de aspectos entre los que se podría destacar: a) situarse como emergentes de intereses ciudadanos en favor de un desarrollo inclusivo y sustentable, aunque no como representantes de la sociedad civil; b) la aceptación, a la interna del espectro de estas organizaciones, no solo de la diversidad temática en relación al desarrollo sino también en las distintas formas que adquieren estas organizaciones en su vínculo con los movimientos sociales, ciudadanos y las empresas, c) fortalecer la participación y autonomía de la sociedad civil, tanto en lo local como en lo nacional, como sujeto activo en la construcción del desarrollo y legitimar las propuestas de las ONG con su diferencial propio; d) en relación a los organismos internacionales y estatales establecer mecanismos por los cuales las políticas que se desarrollen no terminen utilizando a las ONG como mano de obra barata, punta de lanza de sus intereses y/o formas de frenar recientes procesos de democratización.

Este posicionamiento reclama una clarificación tanto de la identidad como de los roles y objetivos que se pretende llevar adelante por parte de las ONG a los efectos de ser reconocidas y legitimadas desde las propuestas de las propias organizaciones y no desde el lugar que se les quiere dar desde fuera.

Una primera cuestión está en el lugar desde donde actúan y pretenden incidir, el que podemos definir como la comunidad o lo público no estatal, pero muchas veces se tiende a desplazar y se busca incidir como una empresa en el mercado o se actúa como si fuesen un apéndice de la organización estatal.

Otra cuestión es la viabilidad institucional y financiera de las ONG que cada vez más reclama de mecanismos permanentes que les permita la subsistencia básica a los efectos de lograr desarrollar sus propuestas. La viabilidad institucional requiere estar apoyada no solo en los recursos financieros sino en la participación ciudadana a los efectos de no sucumbir a los cambios de financiación. Asimismo la diversificación de las fuentes de financiación que van desde la cooperación internacional, pasando por el incipiente apoyo de las empresas y los colaboradores y donantes locales, hasta el sustantivo apoyo estatal y de organismos internacionales supone por un lado la construcción de instrumentos igualitarios al acceso de los recurso públicos y por otro el fortalecimiento de las ONG como actores claves tanto en dinamización de la vida ciudadana, en la cogestión de servicios y producción de conocimiento en la complejización de las sociedades actuales.

De esto se desprende que el desarrollo de proyectos y concreción de convenios entre las ONG y distintos organismos del estado nacional y municipal supone primero el acuerdo de políticas para el desarrollo, los instrumentos para concretarlo y los recursos (presupuestados) para viabilizar los objetivos planteados.

2. Articulación de las ONG con los organismos estatales (municipal y nacional) y construcción de políticas públicas. Convenios, licitaciones y otros

Las distintas propuestas y ejecución de la reforma del estado en nuestro país ha instaurado mecanismos contradictorios en su relación con la sociedad a los efectos de involucrarla, tanto en los procesos de descentralización como en la delegación de responsabilidades sociales, ambientales etc. Parecería existir un acuerdo macro respecto al involucramiento de la sociedad civil y particularmente de las ONG en el desarrollo de políticas con la comunidad, sin embargo el lugar y rol que estas cumplen en el diseño, la gestión y ejecución de los programas y proyectos va desde la omnipotencia hasta transformarse en el eslabón amortiguador de la falta de recursos continuos en la ejecución de las políticas.

Como decíamos anteriormente a la fecha se ha llegado a un techo respecto a los modelos de desarrollo y ejecución de políticas públicas con participación de ONG, encontrándose hoy en la tensión entre planteos que van desde la reestatización pasando por la cogestión hasta la tranferencia total al sector privado de las responsabilidades de las políticas públicas.

Algunas exigencias básicas de las ONG al Estado en la participación de políticas públicas

a) Acordar un marco jurídico que contemple la cogestión efectiva entre organismos estatales y organizaciones de la sociedad civil a los efectos que se logren los objetivos que llevan a desarrollar políticas públicas con diversidad de actores. Este marco debería estar aprobado en una política de fortalecimiento de la sociedad civil y las ONG para el logro de políticas públicas participativas

b) Cogestión efectiva de las propuestas que involucran activamente a ambas partes. Esto supone la creación de instrumentos consensuados en las formas de licitación, gestión, seguimiento, rendición de gastos y evaluación de las propuestas 

c) Planificación de un presupuesto por área que garantice no solo el apoyo financiero sino su flujo en tiempo y forma a los efectos que no se malogren las propuestas por falta de liquidez. 

d) La necesaria coordinación trasversal de los servicios públicos con objetivos comunes podría beneficiar a los actores no estatales que participan como ejecutores de políticas públicas 

e) Coordinación de recursos económicos directos e indirectos que faciliten el desarrollo de las propuestas a los efectos que no se malogren por mala administración.

Propuestas

Presentamos a continuación una serie de propuestas de Políticas Públicas destinadas a mejorar y potenciar el trabajo de las ONG y grupos ciudadanos en su relación con el Estado.

1. Implementación de mecanismos de evaluación conjunta entre ONG y Estado.

Se requiere profundizar los mecanismos desarrollados incorporando nuevos criterios que evalúen procesos y productos mas que acciones aisladas. En este sentido la IMM está desarrollando mecanismos permanentes de seguimiento y evaluación que permiten generar instrumentos idóneos en una nueva gestión de políticas públicas. También el INAME mantiene una mesa de dialogo con las asociaciones civiles con las que convenia. Sin embargo ambas experiencias deberían profundizar formas conjuntas de planificación, seguimiento, control y evaluación de las políticas públicas sujetas a convenios.

2. Creación de Incubadoras de ONG.

Uno de los principales problemas que enfrentas muchas de las ONG dedicadas a temas como infancia y juventud, ambiente, salud comunitaria, mujer, etc. es la falta de recursos para solventar la infraestructura mínima de funcionamiento, debido fundamentalmente a que los proyectos no incluyen rubros para los llamados "gastos institucionales" (alquiler, secretaría, etc.). En otros países existen experiencias denominadas incubadoras de empresas, financiadas por los gobiernos, que le permiten a empresas pequeñas comenzar sus actividades sin necesidad de destinar recursos a este tipo de rubros. Las incubadoras de ONG deberían contar con apoyo estatal, brindando servicios en forma colectiva a las instituciones que ocupen el mismo espacio físico, que incluyan local para funcionamiento, espacios comunes, salas de reunión, teléfono y fax, apoyo informático y de secretaría, etc. El pasaje por las incubadoras deberá ser transitorio con el objetivo de fortalecer institucionalmente a las organizaciones bajo programas con políticas definidas. El acceso de las ONG a estos servicios debería quedar sujeto a un llamado abierto con criterios claros de selección en función a los temas de acción, recursos con que cuentan las ONG, etc.

3. Creación de fondos específicos para ONG y grupos ciudadanos.

En la actualidad existen diversos fondos específicos para ONG como es el caso del Fondo Capital, que permite financiar proyectos a partir de un fondo anual que administra la Intendencia Municipal de Montevideo o el Fondo de las Américas (co-administrado por el gobierno uruguayo, la Embajada de EEUU y ONG designadas por el gobierno). La experiencia desarrollada hasta la fecha debería servir como antecedente para la instrumentación de nuevos fondos administrados por otros organismos públicos destinados a financiar proyectos que tengan la iniciativa de las ONG. Por otra parte, existen grupos ciudadanos que al carecer de personería jurídica ven dificultada su presentación a los llamados en los que se adjudican estos fondos. En este sentido deberían establecerse mecanismos que permitan el traspaso de recursos a grupos no formalizados. En este sentido, un ejemplo nunca instrumentado, se encuentra previsto en el Decreto Nº 14.001 actualmente en revisión, que reglamenta los aspectos referidos a la limpieza urbana. La propuesta municipal prevé en su Artículo Nº 41 la creación de un "premio estímulo anual que se otorgará por la Intendencia Municipal a aquella división territorial (CCZ) del Departamento de Montevideo, que haya dado, a través del esfuerzo de sus pobladores, el mejor ejemplo de pulcritud y limpieza". La instrumentación de iniciativas de este tipo, que deberían ser administradas por la propia comunidad (por ejemplo a través de los Consejos Vecinales), podrían transformarse en un valioso incentivo para el trabajo de grupos ciudadanos locales dedicados al trabajo en salud comunitaria, al cuidado del ambiente, etc.

4. Simplificación y democratización de los sistemas de licitaciones públicas.

Uno de los principales problemas que enfrentan muchas ONG al momento de competir con empresas en la prestación de servicios públicos es su debilidad al momento de presentar sus propuestas. En términos generales, las empresas se encuentran mejor preparadas para presentarse a licitaciones públicas destinadas a proveer servicios a los organismos públicos. Actividades como limpieza de locales, mantenimiento de espacios verdes, ciertos trabajos informáticos, etc. pueden ser actividades que encierren un alto contenido social, si se conciben como espacios para la inserción laboral de jóvenes en situación de riesgo, etc. Por este motivo deberían establecerse mecanismos diferenciales que permitan el acceso de las ONG a los llamados abiertos realizados por las administraciones para proveer ciertos servicios. En el mundo los gobiernos han desarrollado diversas estrategias que van desde la limitación de ciertos llamados exclusivamente a asociaciones civiles hasta la fijación a las empresas de un porcentaje máximo de lucro como modo de equipararlas a las asociaciones civiles sin fines de lucro.

5. Simplificación y democratización de los sistemas de acceso a la información sobre planes gubernamentales, llamados abiertos y proyectos.

El acceso a la información se transforma en una dificultad para la presentación de ONG a muchos llamados impulsados por los gobiernos. Generalmente las ONG quedan en inferioridad de condiciones frente a las empresas mejor adiestradas para la presentación de sus propuestas. Por este motivo deberían desarrollarse mecanismos dirigidos a ONG y grupos ciudadanos que democraticen la información pública sobre los llamados abiertos destinados a proveer servicios a los organismos públicos. En este sentido la posibilidad que brindan sistemas rápidos de acceso a la información como internet permiten amplificar las informaciones, el contar con líneas de teléfono destinadas específicamente a responder este tipo de dudas también podría contribuir a generar mayor conocimiento en la ciudadanía de los planes y proyectos impulsados por los organismos públicos.

También deberían implementarse mecanismos sencillos y de bajo costo para la presentación de las licitaciones públicas. Por ejemplo en Recife, Brasil, existe un sistema de informaciones para la ciudadanía que integra las licitaciones públicas, detallando los procesos y requisitos necesarios para la presentación. Los pliegos pueden adquirirse por esta vía ahorrando tiempo y dinero. Al tratarse de mecanismos masivos y públicos se resguarda la transparencia del procedimiento.

6. Fomento de iniciativas legislativas que promuevan la donación de recursos por parte de empresas.

Nuestro país cuenta con incipientes mecanismos de promoción de donaciones empresariales con fines sociales. A partir de esta experiencia, deberían estudiarse nuevos mecanismos impositivos que permitieran transferir recursos provenientes de empresas destinados a fines sociales.

· Nelson Villarreal Durán - es investigador de CLAES en filosofía política y social, docente de antropología filosófica en la Universidad Católica y miembro de ONG de infancia y juventud. Posee artículos publicados en revistas locales y de la región.

· Alain Santandreu es sociólogo y miembro de ONG ambientalistas, investigador de CLAES y responsable del programa mirador de conflictos

Bibliografía

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Foro Uruguayo en Desarrollo Sustentable

El presente documento se basa en la reunión del Foro Uruguayo en Desarrollo Sustentable dedicado a la sociedad civil, las ONGs y las políticas públicas. Este foro es animado por CLAES e inició sus actividades en 1995, y a lo largo de cinco años ha realizado más de 40 encuentros. Participan personas provenientes de la política, funcionarios gubernamentales, organizaciones sociales y ambientales, sindicatos y académicos. Los resultados de las reuniones del foro se han venido publicando en revistas y diarios uruguayos.

El ciclo de encuentros 1999 del Foro está dedicado a las Políticas Nacionales en Desarrollo Sustentable. En cada reunión CLAES presenta un documento de trabajo a ser discutido y analizado, y cuya versión final se edita en la serie de publicaciones Temas Clave. En la reunión dedicada al papel de las ONGs y las políticas públicas participaron Eduardo Aparicio (Fundación CFEE/Con todos los Niños), Selva Braselli (Movimiento Tacurú), Lilián Celiberti (Cotidiano MUJER - Comisión Nacional de Seguimiento de Beijing), Gerardo Honty (CEUTA), Agustín Lapetina, El Arobjo), Juan Pablo Monteverde (Vida y Educación), Luis Murias (IPRU), Raúl Pérez (Red de ONGs Ambientalistas), Fernando Rodríguez (Iglesia Anglicana), Jorge Solari (CUI), Teresa Supervielle (Red de ONGs de Infancia y Juventud), Gustavo Varela (Programa CARDIJN - Asociación Nacional de ONGs), H. Villaverde (CEADU), E. Gudynas, A. Santandreu y N. Villarreal (CLAES), y M. Díaz (FESUR). En esta publicación se encuentran opiniones de los participantes bajo los recuadros. Esas opiniones así como su participación en el Foro es a título personal y no compromete a las instituciones donde desarrollan sus actividades, ni tampoco implican acuerdos con el presente documento.

En la serie Temas Clave ya se han editado los documentos sobre Políticas Nacionales en Conservación de Biodiversidad, Conflictos Ambientales, Reforma del Estado, y Economía y Desarrollo Sustentable. Una versión resumida de este documento aparece en la serie Temas Clave con el No. 10. Próximamente aparecerá el documento sobre gestión ambiental municipal. En la serie Documentos de Trabajo acaba de editarse una evaluación de la gestión en temas ambientales del Poder Legislativo entre 1995 y 1999. En la serie de monografías Estudios en Ecología Social apareció una cronología y análisis del conflicto ambiental por la instalación de una planta de incineración de residuos hospitalarios en Barrio Capra (Montevideo).LA ONDA® DIGITAL


Otros Documentos de Trabajo, así como la serie Temas Clave, Estudios en Ecología Social, o libros de CLAES, se encuentran disponibles para la venta. CLAES, Canelones 1164, Montevideo. Casilla de Correo 13125, Montevideo 11700, Uruguay. Fax 598-2-2001908. claes@adinet.com.uy.


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