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Informe Final sobre el TLC CHILE – EE.UU
Dos economistas chilenos, de reconocida solvencia profesional,
el señor Orlando Caputo Leiva y la señora Graciela Galarce
Villavicencio, ambos Investigadores del Centro de Estudios sobre
Transnacionalización, Economía y Sociedad (CETES) de Chile,
elaboraron en Mayo de 2005 el Informe sobre el TLC
entre Chile y los Estados Unidos de América.
Este documento, tanto en su versión completa, que anexamos a
continuación, cuanto su resumen que aquí desplegamos, es una
herramienta formidable para poder procesar, con información y
análisis incluidos, un tema como el que hoy está puesto sobre la
mesa en el Uruguay y al que, a todas luces, es necesario
iluminarlo desde diferentes ángulos para que todos sepamos a qué
atenernos en el marco de la experiencias que otras naciones –por
ejemplo, hoy y aquí, Chile- han acumulado en un marco operativo
similar al que aquí se promueve.
Asimismo, este trabajo nos da, merced a la profundidad de
enfoque que contiene, permite conocer con la mayor nitidez,
tanto conceptual como informativa, a la nación hermana de Chile.
Conocimiento éste que, debe ser dicho, La ONDA lo ofrece a sus
lectores en carácter de absoluta primicia, sea por la
especificidad del trabajo, sea también, lo que no es poco decir,
porque, desde el rigor académico que lo signa, da una mirada
diferente a la información que usualmente nos llega desde Chile.
Por todo ello, La ONDA,
preocupada en acercar elementos de juicio, además de
presentar análisis con pareceres diversos, da hoy un paso más en
procura de atender la natural y necesaria sed de información que
todo ciudadano responsable debe tener para poder expresarse
luego, con propiedad en un asunto de la entidad que este tiene.
He aquí,
pues, como antes indicáramos, el resumen y el acceso al trabajo
completo facilitado generosamente a La ONDA digital por sus
autores, a quienes agradecemos por su apertura y disposición.
La ONDA digital
Resumen de la
Investigación
Capital
Extranjero y el TLC (Tratado de Libre Comercio Chile-Estados
Unidos) en la
Perspectiva del ALCA.Un Análisis Crítico.
En este resumen de la investigación reproducimos la
‘Introducción’ del proyecto que presentamos a Oxfam y
acompañamos una síntesis de las ‘Ocho Partes’ que agrupan por
temas afines los quince capítulos de esta investigación.
A continuación presentamos la ‘Introducción del Proyecto’ -mayo
de 2004-, con modificaciones a sugerencia de OXFAM.
“En muchos
documentos publicados por organismos internacionales se muestra
a Chile como una economía muy exitosa. Se argumenta que
la economía chilena ha logrado un gran dinamismo basado en un
alto crecimiento económico y una diversificación de sus
exportaciones tanto desde el punto de vista de los bienes como
de los mercados de destino. Sólo en algunos de esos documentos
se muestra algún nivel de preocupación sobre el énfasis del
modelo chileno en la exportación de productos primarios.
De hecho, en
Chile mismo predomina la idea que el país debe especializarse de
acuerdo a sus ventajas comparativas. Se rechaza cualquier
propuesta que incentive o pretenda orientar la economía de
acuerdo a una estrategia de desarrollo. Los propios dirigentes
de la coalición gobernante reconocen el abandono de la segunda
fase exportadora que estaba en el programa inicial de Gobierno
de la Concertación. A nivel académico se han desarrollado
planteamientos teóricos y diversos modelos que plantean que la
especialización en productos primarios es la mejor alternativa.
Se argumenta que la teoría conocida como “la maldición de los
recursos naturales” –porque la explotación de los recursos
naturales en vez de conducir al crecimiento y al desarrollo ha
conducido al estancamiento y la pobreza– en Chile puede ser
superada.
En el país se
reconoce la presencia de grandes problemas sociales, en
particular la distribución del ingreso y la situación de trabajo
precario. Sin embargo, se plantea que la superación de esos
problemas pasa por retomar el crecimiento económico, sobre la
base de las mismas tendencias que se desarrollaban hasta 1998,
año en que comienza la recesión económica. A nivel internacional
y de América Latina los problemas sociales son relativizados
señalando que Chile ha logrado disminuir drásticamente los
niveles de pobreza. En términos generales se señala que Chile ha
sido exitoso porque se han aplicado con mayor rigor y
profundidad las recomendaciones del neoliberalismo. Por esta
razón se presenta al país como el modelo a seguir. Seguramente
esto será más acentuado a partir de este año 2004 dado que la
economía mundial comienza su recuperación y la economía chilena
empieza con un nuevo dinamismo.
Por otra parte,
nuestros estudios han mostrado como resultado global:
1. En el período
de alto crecimiento que va desde mediados de los 80 hasta 1998,
algunos de los problemas sociales se agudizaron. Por ejemplo, la
distribución del ingreso era peor en 1998 que al inicio de los
90. La disminución de la capacidad de generar empleo del modelo
se inicia a partir de 1993 y durante varios años se presenta un
alto crecimiento de la economía con baja capacidad de generar
empleo muy manifiesta.
2. En la período
recesivo que va desde 1998 hasta mediados del 2003, algunos de
los principales problemas sociales se profundizaron aún más.
3. La
recuperación económica puede estar acompañada de un bajo
crecimiento de la ocupación, particularmente de los sectores
productivos y de los sectores exportadores.
4. Que luego de
la etapa de alto crecimiento, la economía chilena ingresó a una
etapa de agotamiento relativo. Si no hay una política de
regulación de las exportaciones en el mediano plazo y de
diversificación productiva, el agotamiento relativo del modelo
continuará aunque pudieran darse algunos períodos de dinamismo.
Este agotamiento relativo se manifestará con fuerza en una nueva
crisis económica internacional. Recordamos que en las últimas
tres décadas se han dado seis crisis cíclicas internacionales,
cuatro de las cuales se han dado a partir de los 90. La economía
internacional es muy inestable y la recuperación actual puede
ser breve.
En la
investigación que ahora proponemos se analizará el TLC Chile-EEUU,
como la profundización de las tendencias y resultados provocados
por la globalización de la economía mundial, y de la apertura
unilateral por parte de Chile a la circulación de mercancías y,
sobre todo, de capitales. No hay duda que el capitalismo en
Chile ha producido un gran crecimiento de la riqueza y que tiene
una gran capacidad de producción física. Sin embargo, el balance
global es que los problemas sociales no se han resuelto y mucho
de ellos se han agravado. La mayoría de la población vive en la
incertidumbre actual y futura. En síntesis, la globalización se
manifiesta en Chile como un modelo de crecimiento empobrecedor,
que profundiza la inseguridad social, lo que fue destacado en el
informe del PNUD sobre El Desarrollo Humano en Chile, titulado
‘Las Paradojas de la Modernización’ del año 1998.
Nuestra investigación pretende estudiar o profundizar en algunas
de las causas principales que explicarían el crecimiento
empobrecedor y que constituyen los temas centrales del proyecto
sobre el TLC Chile-EEUU:
I.
La profundización del carácter primario exportador y la
involución hacia primario-primario exportador.
II.
El TLC Chile-Estados Unidos y el control creciente del
capital extranjero en las exportaciones totales y en las
exportaciones a EEUU.
III.
El TLC Chile –Estados Unidos ye el control creciente del
capital extranjero en las importaciones totales y en las
importaciones desde EEUU: aumento de la competencia en el
mercado interno.
IV.
A petición de OXFAM, incorporamos el tema “Globalización,
TLCs, Problemas Sociales y Empleo”.
El análisis
global del documento oficial del TLC, y del capítulo de
inversiones está en parte desarrollado en el trabajo anterior de
CETES “El MAI y su aplicación anticipada en Chile”. Hay otros
temas ya estudiados, tales como las asimetrías, los ritmos de
desgravación, etc., que no se verán en esta investigación. Desde
el punto de vista más global sería muy interesante ver el
estrangulamiento del proceso de reproducción, pero esa
investigación tiene como punto de partida un análisis crítico
del papel de la inversión extranjera y escapa a los límites de
la presente propuesta de investigación”.
En la Primera
Parte de esta investigación, titulada “Chile, Historia y Teoría
Económica sobre el Libre Comercio y el Desarrollo Hacia Afuera”,
consta de dos capítulos. El Primer Capitulo: “Chile: El Colapso
de la Primera Forma de Desarrollo Hacia Afuera, 1830-1930”, es
una síntesis de la historia económica chilena de ese período
basada en el libro de Aníbal Pinto, “Chile. Un Caso de
Desarrollo Frustrado”. Rescatamos aquellas similitudes con el
modelo actual de desarrollo hacia afuera: en los ciclos
económicos mundiales y nacionales; las similitudes de los
fundamentos teóricos y de las políticas económicas; la
especialización en recursos naturales; la ausencia de la
diversificación productiva y del desarrollo del sector
industrial, que Aníbal Pinto destacó en los diferentes períodos,
y que denominó reiteradamente como ‘el eslabón olvidado’. El
autor responde a la pregunta: ¿Por qué el desarrollo iniciado
con tan buenos auspicios se frustró? Tal era el dinamismo de la
economía chilena, que era la más destacada en América Latina,
con un gran comercio exterior y con grandes inversiones chilenas
en otros países. La economía chilena era comparable a la de
varios países europeos y a la de Estados Unidos. ¿Por qué se
frustró? El autor -entre otras causas- señala: Los riesgos de la
especialización en recursos naturales. La desnacionalización del
salitre y las grandes remesas de excedentes por parte del
capital extranjero; la falta de diversificación productiva y de
desarrollo industrial; el consumo suntuario. Destaca
especialmente el liberalismo de la escuela francesa del Profesor
Coucelle Seneuil que marcó época en la Universidad de Chile, así
como en las definiciones de las políticas del Estado chileno, en
las que promovió en forma extrema el Libre Mercado y las máximas
limitaciones al Estado. Es difícil destacar aquí cuán
sorprendidos hemos quedado al hacer las comparaciones de la
situación actual con las que para otra época destaca el Profesor
Aníbal Pinto. Sobretodo, sintetizado en el título “Chile. Un
Caso de Desarrollo Frustrado”. ¿Se podría dar de nuevo esa
situación?
El Segundo
Capítulo de esta Primera Parte, se titula “La Teoría Económica
Critica y la Teoría Reciente que Apoya en Chile la Exportación
de Recursos Naturales”. Presentamos a dos teóricos neoliberales
destacados en la ciencia económica: Robert Solow, Premio Nóbel
de Economía, quien en 1992 en la Universidad de Chile, señaló
que seria muy negativo para Chile especializarse en recursos
naturales y propuso utilizar los excedentes de ellos para
diversificar la producción y desarrollar el sector industrial.
El Profesor Solow en el 2001, planteó que la sociedad chilena
debería captar la renta minera y criticó la sobreproducción y la
baja de precios del cobre. Del destacado Profesor Bhagwati
presentamos su modelo teórico neoliberal que denominó como
‘Modelo de Crecimiento Empobrecedor’. Desarrollamos algunas
líneas que podrían ampliar el modelo teórico a partir de la
experiencia chilena. A continuación presentamos en forma muy
sintética la Segunda Fase Exportadora en el pensamiento
económico chileno y hacemos una síntesis de un documento sobre
el tema de los economistas Carlos Ominami y Roberto Madrid -de
fines de los años 80-, en que señalan las limitaciones de la
especialización primario-exportadora y la desnacionalización de
los recursos naturales durante la Dictadura. Proponen la
‘Segunda Fase’ en el desarrollo exportador, ligado al desarrollo
industrial. Hacen un planteamiento sobre la constitución de
‘Complejos Integrados de Producción’, que deben ser
desarrollados con la participación conciente y activa de las
instituciones públicas y de sus actores en el ámbito de la
economía y de la política. Finalmente presentamos una síntesis
de los fundamentos teóricos y prácticos desarrollados por el
economista Patricio Meller, -a mediados de los años 90-, para
apoyar la especialización de Chile en los recursos naturales.
Patricio Meller fue muy critico del Modelo durante la Dictadura
y como economista de CIEPLAN, jugó un rol destacado con sus
investigaciones críticas que ayudaron a desarrollar el Programa
Económico de la ‘Concertación, entre ellos, ‘La Segunda fase
Exportadora’.
En la Segunda
Parte, se presentan en el Tercer y en el Cuarto Capítulo, La
Visión Oficial de Estados Unidos sobre el TLC con Chile y La
Visión Oficial Chilena. El balance realizado por las
autoridades de Estados Unidos destaca, que con este tratado
avanzarán hacia el libre comercio a través de las América,
-agregamos nosotros-, bajo la forma que ha adoptado el ALCA
luego del fracaso de las negociaciones globales. En relación a
Chile destacan el nuevo acceso al mercado chileno para los
productos industriales y las nuevas oportunidades para los
productos agrícolas de Estados Unidos en el mercado chileno.
Sobresale el énfasis puesto sobre el beneficio y potencialidades
de las nuevas inversiones en Chile para las empresas productoras
de bienes, para los Bancos, para las compañías de seguro,
comunicaciones, servicios públicos, etc. Asociado a las
inversiones de las empresas estadounidenses en Chile, destacan
las nuevas e importantes protecciones para los inversionistas
estadounidenses, así cómo los altos niveles de protección para
los derechos de propiedad intelectual. En varios momentos,
destacan que en partes del tratado recogen la legislación
estadounidense y que se han conseguido mejores condiciones que
los acuerdos firmados por Chile anteriormente, particularmente,
con la Unión Europea. La visión oficial chilena destaca que el
tratado con Estados Unidos marca una nueva etapa para el
desarrollo de Chile. La ampliación de las exportaciones al
mercado más grande y dinámico del orbe. Reconocen también que
con el tratado atraerán mayores inversiones. En el apartado
sobre los beneficios del TLC y el estímulo del desarrollo
sectorial, se pone énfasis en que esta nueva etapa, así como la
apertura a la globalización de la economía mundial incrementará
el empleo y las exportaciones de ciertos sectores industriales.
Se señala que esta nueva etapa reproducirá el gran crecimiento
de las exportaciones que promueven el crecimiento económico, el
empleo y la equidad.
En la Tercera
Parte, titulada, “Chile. ¿Exportador de Productos Industriales o
de Recursos Naturales?” se hace una crítica al éxito exportador.
Reconociendo el gran crecimiento de las exportaciones, la
diversificación de productos y de mercados se somete a crítica
en el Quinto Capitulo, el crecimiento permanente de las
exportaciones. Se demuestra que desde 1995 al 2002, se dio un
estancamiento de las exportaciones globales, a pesar del gran
incremento de las exportaciones físicas. Esto está asociado a
los riesgos de las exportaciones de recursos naturales. La
sobreproducción de cobre desde Chile y la disminución de precio,
a partir de mediados de 1995, hasta septiembre del 2003, se
expresó como la causa fundamental de la recesión económica en
Chile. En el Capítulo Sexto, se hace una presentación detallada
del análisis oficial que señala que Chile se ha convertido en un
exportador de productos industriales con un 46 % de las
exportaciones globales a partir del año 1998, versus las
exportaciones de minería del 42 % y de agropecuarios, silvícola
y pesqueras de 12 %. Este ‘éxito’ ha sido ampliamente divulgado,
en Chile y por los organismos internacionales. En general, el
análisis crítico señala que las exportaciones de productos
industriales tienen un alto componente de recursos naturales.
Frente a eso, quedan en pié las cifras estadísticas y los
indicadores oficiales. Nosotros hicimos un análisis detallado de
cada uno de las agrupaciones consideradas como exportaciones de
recursos industriales y procedimos a elaborar una nueva
clasificación. Este es un Capítulo muy recargado de análisis
estadísticos, pero necesarios para respaldar las conclusiones.
El resultado de la nueva clasificación es el siguiente: las
exportaciones mineras representan un 43 %; las exportaciones
agrícolas, silvícola y pesqueras un 10%; y recursos naturales
con bajo procesamiento, 37 %. Es decir, las exportaciones de
recursos naturales más recursos naturales con bajo
procesamiento, representan el 90 % de las exportaciones
chilenas. En tanto, las exportaciones industriales representan
sólo el 10 %. Esto se da en términos similares en el período
1996-2003. En el año 2004, esta situación se hace más grave con
el incremento de los precios de los productos de exportación
mineros, particularmente, del cobre y del molibdeno -
subproducto del cobre. Nuestra investigación demuestra
claramente que las exportaciones chilenas son fundamentalmente
de recursos naturales, negando de esta manera, la disminución
de los riesgos de las exportaciones y la disminución drástica de
la dependencia de las exportaciones de recursos naturales,
especialmente del cobre.
La Cuarta Parte,
“Las Exportaciones Chilenas Globales de Productos Primarios a
Estados Unidos y a Otros Países y Regiones”, consta de dos
Capítulos. En el Capítulo Séptimo se analizan las exportaciones
globales a Estados Unidos y a otros países y regiones. Se
muestra la gran diversificación de las exportaciones chilenas.
Se pone especial atención en las exportaciones chilenas a
Estados Unidos comparadas con las del MERCOSUR, comparadas
también con las de la Unión Europea, y con las exportaciones a
Japón, a Corea y a China. Se pone énfasis en la importancia
absoluta y relativa de las exportaciones al MERCOSUR, a pesar de
las variaciones de las exportaciones asociadas a las crisis de
los años pasados en los países del MERCOSUR. En el Capítulo
Octavo, se analizan las exportaciones de Chile según grado de
elaboración a Estados Unidos y a los otros países y regiones
mencionadas. En general, se muestra cómo en todos estos destinos
las exportaciones de recursos naturales procesados y no
procesados son mayoritarios, aunque al MERCOSUR tienen un peso
menor. Se demuestra también que las exportaciones a Japón, a
Corea y a China y hacia la Unión Europea profundizan el carácter
primario-exportador. Las exportaciones de recursos naturales más
recursos naturales procesado sen el año 2004, a China
representan un 98,3 % de las exportaciones totales chilenas a
ese país; a Japón, el 99,2%; a Corea, el 99,8 %; y, a la Unión
Europea, 95,7%; a Estados Unidos, 89,4% y al MERCOSUR un 73,8%.
En la Quinta
Parte, “Las Importaciones Globales Chilenas y por Tipo de Bienes
desde Estados Unidos y Regiones”, consta del Capítulo Noveno,
“Las importaciones globales chilenas desde Estados Unidos y
desde otros países y regiones” y Décimo “ Las importaciones
chilenas desde Estados Unidos y de otros países y regiones por
tipo de bienes”. En general, en estos capítulos, se demuestra
que las importaciones desde Estados habían disminuido
considerablemente, frente a la competencia, particularmente, del
MERCOSUR y de China. En el 2003, -año final de la discusión del
TLC Chile-EE UU- las importaciones chilenas desde Estados Unidos
habían disminuido en un 40,7%; y, en el 2004, primer año de
vigencia del Tratado, las importaciones totales desde Estados
Unidos son menores en 21,5 % a las de 1997. Esto, sin lugar a
dudas, fue un elemento importante en la decisión de Estados
Unidos para concretar el TLC con Chile y reafirmar el desarrollo
del ALCA por la vía bilateral. Como decíamos, las importaciones
chilenas desde el MERCOSUR venían creciendo aceleradamente, de
tal manera que doblaban las importaciones desde Estados Unidos.
Las importaciones desde China también crecían otro tanto,
afectando las importaciones desde Estados Unido. Las
importaciones desde el MERCOSUR y desde China también
desplazaban las importaciones desde la Unión Europea. En las
importaciones de bienes de consumo, el grado de desplazamiento
de las importaciones desde Estados unidos y de la Unión Europea
por parte del MERCOSUR y particularmente desde China es más
acentuado aún. En bienes intermedios, las importaciones del
MERCOSUR en el 2004, son 2,6 veces las importaciones desde
Estados Unidos, 48 % de petróleo, combustibles y otros
lubricantes y un 52 % de otros bienes intermedios. Los antiguos
abastecedores tradicionales de las importaciones chilenas son
desplazados por el MERCOSUR. En las importaciones chilenas de
bienes de capital, también se produce el desplazamiento de las
importaciones de Estados Unidos y de la Unión Europea por parte
del MERCOSUR y del conjunto de los países Japón, Corea y China,
aunque Estados Unidos y la Unión Europea aún mantienen el
liderazgo de las importaciones chilenas de bienes de capital. En
el 2004, las importaciones de bienes de capital desde Estados
Unidos y desde la Unión Europea, habían bajado ambas, a un 24 %
de las importaciones totales chilenas. Las importaciones del
MERCOSUR habían aumentado a un 18 % y las de Japón, Corea y
China habían aumentado a un 17 %.
En las
importaciones chilenas, se expresa con fuerza la competencia
entre los bloques económicos. Por un lado, Estados Unidos y el
ALCA, y la Unión Europea, perdiendo espacio en el mercado
chileno y el MERCOSUR conquistando parte creciente del mercado
chileno. Otro tanto sucede con las importaciones de Asia y
particularmente de China. Como tendencia de largo plazo, se
producía el desplazamiento de Estados Unidos y de la Unión
Europea. Con los Tratados y particularmente con el TLC con
Estados Unidos, estas tendencias podrían modificarse.
En la Sexta
Parte, “El TLC Chile-Estados Unidos: Las Inversiones Globales de
Estados Unidos en Chile, su Destino Sectorial y las Inversiones
de Otros Países y Regiones”. En el Décimo Primer Capítulo, se
analizan las inversiones globales de Estados Unidos en Chile y
se comparan con las exportaciones de Estados Unidos a Chile. Con
esto se demuestra que en el TLC son mucho más importantes las
inversiones de las empresas estadounidenses que las
exportaciones. Acumuladas hasta el 2004, las inversiones
directas –IED-, de las empresas de Estados Unidos en Chile,
valoradas a precio de mercado en forma conservadora, superan los
30.000.millones de dólares. Las exportaciones de Estados Unidos
a Chile en el año 2004, sólo fueron de 2.850.000 de dólares. Es
decir, las inversiones de las empresas de Estados Unidos son
superiores en 10,7 veces a las exportaciones de Estados Unidos a
Chile. Son las empresas y la producción las que determinan el
comercio y no al revés. En el TLC, lo más importante son las
inversiones. Sin embargo, en el título ni siquiera se mencionan.
Sólo se mencionan como si sólo fuera un Tratado Comercial. Por
otro lado, en el documento oficial del tratado, lo más
importante es el Capítulo sobre las inversiones que expresan los
intereses solamente de los Estados Unidos, ya que las
inversiones directas de empresas chilenas en Estados Unidos
sólo son de 500 millones de dólares según el Banco Central de
Chile que representan el 1,7 % de las inversiones directas
de Estados Unidos en Chile. En este Capítulo se demuestra cómo
las inversiones extranjeras directas en Chile crecieron a partir
del año 2000. En dicha década, las inversiones estadounidenses
que tenían un gran predominio en Chile, en términos relativos
empiezan a disminuir en importancia frente a la competencia de
las inversiones de España y de Canadá. En las inversiones
extranjeras acumuladas hasta el año 2004 en Chile, las
inversiones de Estados Unidos siguen siendo las mayoritarias con
un 27,2 %. Las inversiones españolas han crecido en forma
considerable representando un 23,4 % y las inversiones de Canadá
un 14,2 %. Entre los bloques Estados Unidos y Canadá, por un
lado y países de la Unión Europea, ser ha dado a partir de 1995
una gran competencia, con un crecimiento enorme de las
inversiones de la Unión Europea en Chile, de tal manera que
Estados Unidos y Canadá en forma conjunta tienen el 41,4 % de
las inversiones extranjeras en Chile acumuladas en el período
1974-2004. Las inversiones de los principales países de la Unión
Europea, representan el 39,8 % de las inversiones extranjeras
directas en Chile. Hasta el año 1989, las inversiones
extranjeras directas se localizaban fundamentalmente en minería,
en alimentos procesados, en madera, en químicos, y en el sector
financiero. A inicios de los 90, las inversiones en minería se
acentuaron. A partir de mediados de los 90, las inversiones
extranjeras van cubriendo otros sectores: electricidad, gas,
agua y saneamiento, comunicaciones y transportes. Si a ello se
agregan las inversiones en minería y en alimentos, maderas y
químicos, las inversiones extranjeras directas productoras de
bienes y servicios se han localizado en los principales sectores
que le dan dinamismo en la economía.
En el duodécimo
Capítulo, que es el segundo capítulo de esta Sexta Parte, se
analizan con detalle las inversiones por país de origen y sector
de destino en Chile. Se compara la presencia de las inversiones
de los Estados Unidos en cada sector de la economía chilena, con
las inversiones de otros países, acumuladas hasta el año 2003,
último año en que existe información para este cruce de
información. En minería, las inversiones de Estados Unidos y de
Canadá con el 30% cada una, ocupan los primeros lugares; le
siguen el Reino Unido y Japón. Esto era más o menos conocido. La
investigación demuestra que las inversiones de Estados Unidos
son las principales en el sector agrícola, silvícola y pesca,
así como en el conjunto del sector alimentos, madera, papel y
química. También son las inversiones mayoritarias en comercio,
en comunicaciones y transporte; en servicios financieros y
seguros y en servicios de ingeniería y otros servicios de alta
tecnología. En electricidad, agua y gas ocupa el segundo lugar
después de España. En comunicaciones y transporte compiten con
Estados Unidos las inversiones de España y de Italia. En el
sector financiero y seguros, las inversiones de Estados Unidos
compiten con las de España, Suiza y Holanda.
En la Séptima
Parte, “Las Grandes Empresas Extranjeras y su Participación en
las Principales Exportaciones Chilenas”, tiene sólo el capítulo
décimo tercero. Se muestra en primer lugar, el alto grado de
concentración de las exportaciones en un número reducido de
empresas. En Chile, 6.000 empresas han realizado exportaciones
en los últimos años, de las aproximadamente 600.000 empresas en
Chile. En el 2004, las 5 primeras empresas exportaban el 35 % de
las exportaciones totales chilenas. Las 10 primeras empresas
exportaban cerca del 45 %; las 15 primeras, más del 52 %. Sólo
las principales 50 empresas exportaban cerca del 70 %. Esta
concentración es mayor aún en las exportaciones a Estados
Unidos. Las primeras 5 empresas, exportaban el 37 % de las
exportaciones totales de Chile a Estados Unidos; las 10 primeras
exportaban cerca del 50%. Las 50 principales empresas exportaban
el 86 % de las exportaciones totales de Chile a EE UU. A
continuación en este capítulo se muestra con cierto detalle, el
gran control por parte de las empresas extranjeras en las
exportaciones de salmón. Asimismo, en las exportaciones de
fruta y en las exportaciones de cobre.
En las 10
principales empresas productoras de salmón, 6 de ellas son
extranjeras, ubicándose en el primero y tercer lugar. Los
productores de fruta se estima que en Chile son aproximadamente
12.000. En gran parte dependen de las empresas exportadoras de
fruta. Las primeras 4 empresas exportadoras de fruta, que
representan sólo el 1 % de las empresas exportadoras controlan
el 24 % de las exportaciones totales. Las 13 principales
empresas exportadoras, el 50 % de las exportaciones totales de
fruta de Chile. De las 6 principales empresas, 4 son extranjeras
y 3 estadounidenses. Las de Estados Unidos ocupan el primero,
segundo, y sexto lugar.
En la industria
del cobre se analiza de la nacionalización a la
desnacionalización. En 1997, las empresas nacionalizadas:
CODELCO y ENAMI, y fundamentalmente CODELCO, controlaban el 95 %
de las exportaciones de cobre. En 1980, controlaban el 94 %; en
1990, el 87 %; en 1995, su participación bajó a 53,6 % y las
empresas privadas alcanzaron el 46,4 %. A partir de 1996, las
empresas privadas y particularmente extranjeras controlaban la
mayoría de las exportaciones de cobre con un 56 %. En el 2003,
las empresas nacionalizadas, sólo exportan 33,4 % y el 66,6 % lo
hacen las empresas privadas, particularmente extranjeras. Junto
a la desnacionalización promovida desde Chile se analiza el
aumento de la participación de las empresas extranjeras en el
control del mercado mundial del cobre, apoyado en parte
importante a través de la producción de ellas en Chile. Chile
aumenta su participación como país en la producción y
exportación mundial de cobre. Pero, CODELCO disminuye su
participación frente a sus competidores mundiales que han sido
apoyados desde Chile facilitándoles sus inversiones.
En 1990, la
producción mundial de las 5 principales empresas extranjeras que
operaban en Chile, más la producción de CODELCO, era cercana a
2,4 millones de toneladas. CODELCO controlaba el 51,2 % de la
producción de las 6 empresas; Billiton, el 4,3 %; Antofagasta
Minerals, 0 %, no tenía producción Anglo American 9 %. En el
año 2002, la producción conjunta de estas 6 empresas es de 6,2
millones de toneladas. Las empresas extranjeras que aumentan su
producción mundial en gran parte con el incremento de sus
actividades en Chile, aumentan su participación en la producción
mundial de las 6 empresas mencionadas. Anglo American, de 9% en
1990 pasa a 12,3 % en el 2002; Antofagasta Minerals, de 0% pasa
a 7,6 % en el 2002; BHP Billiton de 4,3 % pasa a 20,5 % en el
2002. CODELCO, que en 1990 controlaba el 51,2 % baja a 26,2 %,
aún aumentando la producción física de cobre.
Esta pérdida de
presencia de CODELCO en el mercado mundial se oculta. En Chile,
se destaca el hecho de que como país, con el incremento de la
producción, en gran parte de las empresas extranjeras, ha
logrado aumentar su participación en la producción mundial de
17,7 % en 1990 a 36,0 en el 2003. Desde Chile se ha aumentado la
capacidad competitiva de las grandes empresas mundiales, a las
que CODELCO como empresa chilena debe enfrentar en el mercado
mundial.
Se termina este capítulo analizando la involución o retroceso de
la producción de primarios con cierto grado de elaboración, a
primarios de fase anteriores. Este tema, debería ser
profundizado en una futura investigación Al final del capítulo
se decía lo siguiente:
Adicionalmente, junto con la desnacionalización del cobre se
produce una involución, ya que las empresas extranjeras en gran
parte producen concentrados de cobre, cuando en el pasado
-1966-1970-, Chile había logrado exportar cerca del 95 % del
cobre bajo la forma de cobre refinado. Las empresas privadas
que en 1990 producían 413 mil toneladas, aumentaron su
producción al año 2003, a 3,3 millones de toneladas
aproximadamente, de las cuales el 50,6 %, es decir, más de 1,66
millones de toneladas de concentrados de cobre, que sólo tienen
30 % de cobre, unos pequeños porcentajes de oro, plata y
molibdeno, y cerca del 70 % de material estéril o tierra.
Chile, no sólo se ha especializado en la producción de recursos
naturales, sino que ha retrocedido a niveles que había superado
ampliamente, agregándole valor al cobre. Chile en 1966 exportó
5,3 % de concentrados. En el 2003, la exportación de
concentrados son 38,2 % de las exportaciones totales de cobre.
Si a las exportaciones de cobre, que son las principales
exportaciones chilenas se le agregan otros retrocesos,
-exportaciones de vino a granel, troncos y astillas de
árboles, etc.- estaríamos en una tendencia más general de la
globalización y con la complacencia y apoyo de las autoridades y
de economistas.
La Octava Parte “Globalización, TLCs, Pobreza, Distribución del
Ingreso y Empleo”, tiene los dos capítulos finales En el décimo
cuarto capítulo se somete a crítica la información sobre la
pobreza mostrando que ella fue muy elevada a mediados de 1987 en
que llego al 45 % de la población debido a la profundidad y
prolongación de la crisis de los 80. Chile fue el país más
afectado de América Latina a causa de la apertura de la economía
chilena. La pobreza ha bajado, pero hasta hace un par de años
era mayor en términos absolutos y relativos a la de los años 70.
Con la última información son comparables, en términos
relativos, pero en términos absolutos ahora hay más de 1,1
millón de pobres que en 1970. También se analiza la pésima
distribución del ingreso en Chile en el período 1990-2003, que
ha empeorado en los últimos años incluyendo los últimos
antecedentes disponibles del 2003. Explicamos estos problemas
sociales con cierto nivel de detalle como parte de la estructura
económica y social que se ha generado por la disminución
drástica de generar empleo de la economía chilena. Esto se debe
a la aceptación por parte de las autoridades chilenas de las
tendencias de la globalización y la promoción de condiciones
que faciliten la competencia de las empresas chilenas sobre la
base de disminuir los costos salariales y medioambientales.
Presentamos la discusión sobre las causas estructurales o
cíclicas de la baja ocupación en Chile. Al finalizar este
capítulo, mostramos que la tasa de participación ocupacional en
Chile es bastante menor al promedio de América Latina, y de
Argentina, Brasil y de México. Si la tasa de participación
fuera la del promedio de América Latina, los desocupados en
Chile subirían de 500 mil a 900 mil personas.
En el Décimo Quinto Capítulo, segundo de la Octava Parte y
capítulo final de este informe, s hace la relación entre
globalización, TLCs y el empleo en los sectores exportadores. La
información en el largo período de 1986 al 2004, muestra en
forma categórica que en los dos principales sectores
exportadores, la ocupación no aumenta, sino que disminuye en
términos absolutos. Esta disminución es más mayor aún a partir
de 1993, ya que se agrega a los sectores exportadores
tradicionales la disminución del empleo en el sector industrial.
Luego de la visión global, se analiza la relación entre
exportaciones y ocupación en los sectores agrícola, silvícola y
pesquero, en el sector minero y en la industria del cobre. Se
demuestra, sin lugar a dudas, que las exportaciones en estos
sectores crecen enormemente, en tanto la ocupación disminuye en
cada uno de esos sectores. Tendencialmente, en el largo período,
la ocupación en los sectores exportadores disminuye. En los
sectores en que se da un aumento de las empresas contratistas y
subcontratistas, que tienen relación con los sectores
exportadores, la ocupación desde 1997 al 2004, permanece al
mismo nivel. Mostramos cómo el empleo crece en comercio, servios
financieros y servicios comunales. Señalamos que la ocupación en
estos sectores tiene poca relación con los sectores
exportadores. La ocupación siguió creciendo en la recesión de la
economía chilena y cuando la ocupación en los otros sectores
disminuía. Señalamos que esta situación está relacionada
porque muchas personas se incorporan a las actividades de estos
sectores como estrategia de sobrevivencia. El aumento de la
ocupación en el comercio, servicios financieros y servicios
sociales y comunales no niega la poca capacidad de generar
empleo del conjunto de la economía Más aún, se han constituido
en sectores de refugio y de ubicación de las personas
favorecidas con los planes de emergencia del gobierno.
El Consejo Minero, ha señalado en la primera semana de mayo del
2005, que junto a otros aportes han generado alrededor de más de
500 mil empleos directos e indirectos. Como nuestra
investigación demuestra que en el cobre hay una gran disminución
de la ocupación global en las grandes empresas y una disminución
dramática en la minería pequeña y de los pirquineros,
reproducimos un trabajo de mediados del año 2004, ahora bajo el
título de
“Dónde están los 500 mil empleos generados por la industria
minera, según el Consejo Minero? Luego de mostrar las cifras con
la disminución del empleo en la industria del cobre, en el
trabajo de CETES citado se señala: “La creación indirecta de
empleos tampoco tiene relación con la realidad. La creación de
nuevos empleos a nivel de todas las regiones del país en los
sectores: industrial, electricidad, gas y agua, construcción,
transportes y comunicaciones, agricultura, minas y canteras en
el período 1990-2002, suman sólo 164 mil nuevos empleos. En el
período 1994-2002, la ocupación en el conjunto de todos estos
sectores – excluyendo agricultura- aumentó en sólo 52 mil
personas.
Por lo anterior, nos parece que la afirmación del Consejo Minero
[…] no se corresponde con la realidad”.
En esta investigación actualizamos las cifras hasta el 2004 y
podemos reafirmar categóricamente que la globalización, los TLCs
y el ALCA, no generan ni generarán empleo nuevo neto en los
sectores exportadores y conducen al conjunto de la economía a
una baja creación de empleo y a un desarrollo y ampliación de
los trabajos precarios. Esta es una causa fundamental que
explica los problemas sicológicos y sociales de la población
chilena como una expresión de la mala distribución del ingreso y
de la pobreza.
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