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Mirada global sobre los cortes de ruta
en Gualeguaychú y otros puntos
por Luis Tuninetti
(Rebelión 28-01-07)
Mucho se ha hablado
sobre los cortes de ruta que están haciendo los
vecinos de Gualeguaychú, Colón y otros puntos; el
ahora bloqueo a la empresa Buque Bus para evitar que
partan al vecino país y el reciente fallo de la
Corte de La Haya reavivó la polémica sobre la
legitimidad de las protestas.
Las pérdidas ocasionadas por los cortes al Uruguay
son grandes y es probable que pierdan más que lo que
ganen con la instalación de las pasteras de
celulosa. Hay voces a favor y otras en contra, no
entraremos en la discusión si es legal o no, hay
especialistas que indican que pueden ser legales y
legítimos, otros que no, pero más allá de esto...
¿Que podrían hacer entonces sus pobladores para
protestar sin cortes?, para ello es necesario
analizar varios aspectos de este conflicto
ambiental.
Uruguay vendió su alma a las pasteras
Nuestro hermano país, puede o no aceptar la
contaminación que producirán las pasteras, pero el
problema de fondo no es este sino económico.
Imaginemos una supuesta puesta en marcha de las
plantas de procesamiento de celulosa en Fray Bentos,
luego de un tiempo se comprueba efectivamente que
están contaminando y los pobladores de Fray Bentos
protestan; sus acciones, que pueden ser un bloqueo a
la entrada de camiones a las plantas, perjudican a
las empresas.
Las pasteras ya se anticiparon y lo pactaron con un
contrato: el Estado uruguayo se verá obligado a
indemnizar a las plantas de celulosa por sus
pérdidas, aunque sean culpables de afectar el
ambiente. Así lo establece el Acuerdo de Protección
de Inversiones que Uruguay firmó con Finlandia, en
cuyo artículo 6, sin anestesia, establece que
"...los inversores que sufran pérdidas por
revueltas, insurrecciones o manifestaciones serán
indemnizados en efectivo, en moneda de libre
conversión e inmediatamente transferible, con una
cifra que se calculará según el criterio que resulte
más favorable a los dueños de las empresas." Así de
simple, Jorge Batlle vendió el alma a los capitales
privados de un modo más ruin que el propio Menem en
los 90 en nuestro país.
Aparte de este aspecto, las inversiones no podrán
sufrir expropiaciones directas ni indirectas (¿que
es una "expropiación indirecta"?) y en caso de
controversia las empresas podrán saltearse los
juzgados nacionales y llevar el tema a tribunales
internacionales, según les parezca.
Sobre La Haya
La estrategia establecida por el gobierno nacional
de recurrir a La Haya es para muchos especialistas
ambientales un error garrafal, una contienda que
estaba perdida desde un comienzo y que ahora juega
en contra. Es muy importante dejar en claro que el
tribunal internacional no se expidió sobre el tema
de la contaminación de este tipo de industria,
hacerlo sería una catástrofe para la industria
papelera y es un punto en el cual el mundo
capitalista no está dispuesto a ceder. El fallo, en
línea general, estableció en primera instancia que
Uruguay no violó el tratado del Río Uruguay, y
cuestiones menores, pero principalmente es solo
esto.
Las papeleras contaminarán si o si
Las empresas tomarán agua del río Uruguay y la
devolverán a su cauce tras emplear dióxido de cloro
en el proceso de blanqueo con el gran problema de la
escala de las empresas, las que producirán un millón
y medio de toneladas de celulosa en conjunto según
los documentos de la Comisión Binacional.
Estos residuos peligrosos generados contienen
dioxinas y furanos, compuestos con muy poca
capacidad para biodegradarse, elementos que quedan
en la biosfera muchos años después de haber sido
liberados y se almacenan en los tejidos de los
organismos vivos ya que son liposolubles (se
almacenan en grasa), técnicamente se denominan "AOX"
(halogenuros orgánicos absorbibles). Los técnicos
locales advirtieron que el río Uruguay está limpio,
pero es un ecosistema frágil y las concentraciones
de AOX en la costa argentina podrían elevarse a
0,024 mg/l, o sea que se elevaría el valor mínimo
del río doce veces.
También está el problema del aire ya que una vez que
se obtiene la pasta de celulosa, las empresas
volcarán los desechos sólidos a un incinerador donde
los queman para producir energía. El humo producido
podría contener azufre, que en contacto con las
nubes genera dióxido de azufre, es decir que la zona
se vería afectada por la denominada "lluvia ácida".
Las empresas no
colaboran mucho que digamos, en sus informes las
firmas se compromete a tratar las aguas residuales "in
situ antes de su vertido en el río", pero ninguna
detalló cómo. Las respuestas obtenidas por los
pedidos de informes son lamentables y hasta
provocadoras:
- "Se dispondrá de esta información
detallada, por ejemplo del tratamiento de efluentes,
en los tiempos correspondientes".
- "En relación con el punto 7 (allí se pedían
los manuales de procedimiento con medidas de control
y correctivas), ambas empresas disponen de sendas
declaraciones de política ambiental, las cuales
figuran en sus respectivas páginas Web", y
- "Las preguntas pendientes fueron
trasladadas al emprendatario, sin haber recibido aún
el retorno correspondiente. La información será
remitida a la Delegación Argentina en cuanto esté
disponible" (respuesta enviada luego de tres meses
de espera).
En definitiva no dicen nada, no en vano se trasladan
a países tercermundistas porque en su lugar de
origen los están echando por no querer reconvertirse
a tecnologías limpias, de esto hay muchos registros
de los verdaderos desastres ambientales que han
generado en sus países.
Seamos realistas, al Gobierno no le interesa el
problema ambiental
El gobierno de Kirchner puede tener muchos aciertos:
económicos, sociales, derechos humanos, etc.; pero
si hay algo en que hasta ahora falló nuestro
gobierno nacional es en el aspecto ambiental.
Si verdaderamente estaría interesado en solucionar
los problemas del ambiente nacional actuaría también
sobre otras áreas, veamos algunos ejemplos:
- Biodiversidad: Los diputados del Frente para la
Victoria de las provincias del norte están demorando
por presiones de los terratenientes la sanción de
una moratoria a nivel nacional que frene los
desmontes en el país.
- Agricultura: Directamente relacionado con lo
anterior, la superficie de soja este año volverá a
ser record por la destrucción del monte y los
bosques nativos, el desplazamiento de aborígenes y
el reemplazo de otros cultivos. ¿Es bueno el record
de soja? Para unos pocos, un puñado de agricultores
y el gobierno que aumenta las tasas de retención a
las exportaciones. Mientras tanto estamos
absorbiendo millones de litros de agroquímicos y su
caótico desmanejo.
- Minería: Cientos de poblaciones afectadas por esta
industria contaminante en la cordillera están
cansadas de denunciar contaminación, violaciones a
los derechos humanos, etc. por parte de estas
industrias multinacionales. ¿El gobierno? Ausente,
más que ausente, cómplice de las mineras que
destruirán para siempre el paisaje cordillerano y
envenenará el agua de la región.
- Residuos: La Secretaría de Medio Ambiente sigue
con la lamentable tendencia de enterrar todo, que
desde un punto de vista ambiental es inviable.
- Nucleares: Cuando Alemania anunció que pararía
varias de sus centrales nucleares y el año 2006
marcó una tendencia a nivel mundial de reducción de
esta forma de energía peligrosa y contaminante, en
Argentina se la impulsa y se ocultan incidentes como
la de hace una semana en la Central Nuclear de
Embalse.
- Industrias: Hay sectores de Argentina altamente
contaminados (y más que lo que ocasionaría las
Pasteras). La contaminación del aire, del agua y del
suelo en los inmensos parques industriales y su
lógico impacto sobre la población en los polos
petroquímicos de Bahía Blanca y La Plata, Gran
Rosario y Dock Sud y la cuenca del
Riachuelo-Matanza, afectando directamente a 5
millones de personas. ¿El Estado? Ausente y sin
ningún tipo de control.
La Red Nacional de Acción Ecologista -RENACE- (1)
viene luchando para que se declare la emergencia
ambiental a nivel nacional; con un completo informe
titulado "Solo hay futuro con un ambiente saludable"
(2), la Red integradas por decenas de ONGs
ambientalistas de Argentina, elevó a distintos
órganos gubernamentales el diagnóstico de la
situación ambiental del país y su reclamo por un
ambiente saludable y para recuperar la Soberanía
Alimentaría mediante el fomento de las producciones
alternativas; protegiendo la biodiversidad,
promoviendo las energías renovables y limpias y
modos de producción y consumo que respeten los
derechos de los que heredarán este país.
Los puntos enumerados son solo por citar algunos, en
definitiva el lector dirá: "Bueno pero no se puede
hacer todo de una sola vez!". El problema no es que
no pueda hacerle frente, el problema es que está
haciendo exactamente lo contrario; Kirchner y su
gobierno está incentivando las industrias y las
prácticas ambientalmente insostenibles,
contaminantes y perjudiciales para la gran parte de
la población.
Sobre la legalidad de la protesta entrerriana
A primera vista, todo indicaría que un corte de ruta
no es válido y sustentable desde el punto de vista
legal ya que se está violando el principio básico de
circulación. Tampoco es el objeto de la presente
determinar o descartar la legalidad de este
accionar, pero es interesante un punto de vista del
ex Senador Héctor Maya.
El ex legislador afirma que "el corte de la Ruta Nº
136 es de absoluta legalidad, más aun, es una
obligación, ante la fragrante violación de un
tratado por parte del Uruguay". Según un trabajo de
Maya "la legalidad de los cortes, esta dada por el
derecho y obligación que poseen todos los ciudadanos
de defender la soberanía y como ordena la
Constitución, ante cualquier agresión exterior
-violación del tratado del Río Uruguay- concurrir en
defensa de la patria. El ejercicio de la
representación nacional ante el exterior no es un
derecho propio del estado nacional sino una
delegación posterior de cada uno de los ciudadanos y
las provincias, que ceden el ejercicio, mas no la
titularidad de la soberanía." (SIC)
Más adelante establece que si hay un país
originariamente agresor (Uruguay), que no respeta
los derechos sobre el Río y que ejecuta acciones
inconsultas y de disponibilidad, como si fuera dueño
exclusivo y frente a la inacción del Gobierno
Nacional que no actúa, entonces serían sus
ciudadanos que dentro del marco de paz, recurren al
medio mas disponible, efectivo, pacifico y de
defensa que poseen: el corte de ruta.
¿Que les queda a los habitantes de Gualeguaychú?
En base a los puntos anteriores, imaginemos un
escenario en el cual los pobladores de la provincia
entrerriana no hubieran realizado protesta alguna...
¿El gobierno habría tomado cartas en el asunto por
iniciativa propia? Por supuesto que no. Lo que le
duele a Kirchner no es el problema ambiental y
social, lo que le molesta son los cortes y las
protestas.
Si el pueblo de
Gualeguaychú, Colón y todos los movilizados pararan
los cortes, no habría posibilidad de solución a esta
problemática, es así de simple. Todo se olvidaría
como nos olvidamos de la mayoría de las cosas, el
argentino tiene memoria frágil.
Entonces, ¿es legal el acto que están realizando? A
lo mejor si o tal vez no, pero es lo único que
pueden hacer para salvar su población, por que
esperar algo de los gobiernos en este aspecto es
pura ilusión, mientras no haya movilización social
no se solucionará nada.
Referencias:
(1) Renace: www.renace.net
(2) Documento completo: http://www.renace.net/dea_doc_dca.doc
Luis Tuninetti es Director de Eco Sitio
www.eco-sitio.com.ar
comunica@eco-sitio.com.ar
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